Síntomas no digestivos de celiaquía

Lo síntomas no digestivos que provoca la celiaquía

Síntomas no digestivos de la celiaquía: cuando el intestino no avisa pero el cuerpo sí

Hay una frase que escucho con demasiada frecuencia y que cada vez me genera más frustración:

«Pero si tú no tienes pinta de celíaca.»

Como si la celiaquía tuviera pinta de algo. Como si solo fuera posible tenerla si pasas el día en el baño o si estás delgadísima y con el abdomen hinchado.

La realidad es muy diferente. Y es que uno de los problemas más graves que rodean a esta enfermedad es precisamente ese: la creencia de que la celiaquía es solo una enfermedad digestiva.

Y no. No lo es. Y esa creencia tiene un coste: años de diagnóstico tardío, de síntomas sin explicación, de enfermedades que se van colando en el cuerpo mientras el origen de todo sigue sin identificarse.

Así que hoy quiero hablar de todo lo que la celiaquía puede hacer fuera del intestino.

La celiaquía es sistémica

Antes de entrar en los síntomas, hay que entender por qué ocurren.

La celiaquía no es solo una enfermedad del intestino. Es una enfermedad sistémica de base autoinmune, lo que significa que el sistema inmune, al reaccionar contra el gluten, puede acabar afectando a prácticamente cualquier órgano o sistema del cuerpo.

Y son dos los mecanismos que explican la mayoría de sus manifestaciones extra digestivas:

– La malabsorción. Cuando las vellosidades intestinales están dañadas, el intestino no absorbe correctamente los micronutrientes esenciales: hierro, calcio, magnesio, zinc, vitamina D, vitamina B12, ácido fólico. Nutrientes que el cuerpo necesita para funcionar bien en todos sus sistemas — no solo en el digestivo.

– La inflamación autoinmune. La respuesta inmune que desencadena el gluten no se queda en el intestino. Genera anticuerpos y mediadores inflamatorios que pueden circular por el organismo y afectar a tejidos y órganos distantes.

Un dato: se estima que hasta un 36% de los pacientes adultos con celiaquía presentan manifestaciones neurológica. Eso es solo un ejemplo de hasta dónde puede llegar esta enfermedad cuando no se diagnostica a tiempo.

Gluten y vellosidades intestinales

Síntomas no digestivos de la celiaquía

Como decía al principio, la Enfermedad Celíaca puede presentar los síntomas clásicos digestivos como diarreas, distensión abdominal, flatulencias, estreñimiento…

Sin embargo y derivados en gran medida de la malabsorción de micronutrientes, sustancias que en pequeñas cantidades son esenciales para la vida, la EC también puede presentar muchos síntomas extradigestivos en los que nos vamos a centrar hoy.

Por esa razón, muchas veces llegar a su diagnóstico es tan complejo.

– IMPORTANTE: Tener uno o varios de estos síntomas no significa que seas celíaco.

Los síntomas que vas a leer tienen muchas causas posibles. Lo que sí quiero es que los conozcas, porque si los tienes de forma persistente y sin explicación clara, merece la pena descartar la celiaquía. Siempre con un médico, realizando las pruebas pertinentes, sin dejar previamente de comer gluten y nunca con un autodiagnóstico.

- Síntomas en la piel o cutáneos

La piel tiene sus propios mecanismos de «defensa» ante la celiaquía, siendo sus manifestaciones más comunes las siguentes: 

⇒ Dermatitis herpetiforme. La llamada «celiaquía de la piel». Es una erupción cutánea con ampollas muy características, intensamente pruriginosa, que aparece típicamente en codos, rodillas, nalgas y espalda.

Todas las personas que la padecen son celíacas o sensibles al gluten. El diagnóstico se confirma con biopsia cutánea.

→ Más info sobre la dermatitis herpetiforme en este post.

⇒ Psoriasis. Varios estudios epidemiológicos han establecido un vínculo entre celiaquía y psoriasis. Las personas celíacas tienen mayor riesgo de psoriasis, y la dieta sin gluten puede mejorar las lesiones en algunos casos.

⇒ Aftas orales de repetición. Úlceras bucales que aparecen y desaparecen sin causa clara. Pueden ser señal de déficit de hierro, B12 o folatos por malabsorción.

⇒ Equimosis y petequias. Tendencia a los moratones fáciles o pequeñas hemorragias en la piel, relacionadas con el déficit de vitamina K por malabsorción.

- Síntomas psiquiátricos y emocionales

Raramente se asocian estos síntomas o enfermedades con el intestino, y, sin embargo tiene una base biológica muy sólida.

⇒ Depresión. La relación entre celiaquía y depresión está muy bien documentada.

Los mecanismos son varios: la inflamación sistémica afecta a la síntesis de serotonina, los déficits de vitamina B12 y folatos impactan en el estado de ánimo, y la propia afectación del eje intestino-cerebro tiene consecuencias directas sobre el bienestar emocional.

En muchos casos, la depresión mejora significativamente con la dieta sin gluten. 

→ Más info sobre depresión y celiaquía en este post.

⇒ Ansiedad. Muy asociada a la celiaquía no diagnosticada, especialmente en mujeres.

En parte por los mismos mecanismos biológicos; en parte también por el agotamiento de vivir con síntomas sin explicación durante años.

⇒ TDAH.Una asociación emergente que está generando mucho interés en la comunidad científica, especialmente en niños.

Los estudios disponibles aún no son concluyentes, pero la relación entre inflamación intestinal crónica y disfunción del neurodesarrollo se investiga activamente.

- Síntomas endocrinológicos y /o autoinmunes

⇒ Tiroiditis de Hashimoto e hipertiroidismo de Graves. Las enfermedades tiroideas autoinmunes son de las más frecuentemente asociadas a la celiaquía.

Si tienes celiaquía y enfermedad tiroidea, o viceversa, es importante el seguimiento de ambas. La dieta sin gluten puede mejorar el control tiroideo en algunos casos. 

→ Más información sobre celiaquía e hipotiroidismo de Hasimoto aquí.

⇒ Diabetes tipo 1. Sin duda, la enfermedad autoinmune más asociada a la celiaquía.

Se estima que entre el 5 y el 10% de los pacientes con DM1 también tienen celiaquía. 

→ Más info sobre diabetes tipo I y celiaquía en este post.

⇒ Síndrome de Sjögren. Es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmune ataca las glándulas que producen lágrimas y saliva, provocando sequedad intensa en ojos y boca.

Puede afectar también a articulaciones, tendones y músculos. Su asociación con la celiaquía está bien documentada, y comparten el mismo terreno autoinmune.

Si tienes Sjögren diagnosticado, merece la pena descartar celiaquía, y viceversa. 

→ Más info sobre la relación entre el Síndrome de Sjögren y la celiaquía en este post.

- Síntomas ginecológicos y reproductivos

⇒ Amenorrea, ciclos irregulares, dismenorrea intensa. Alteraciones del ciclo menstrual sin causa aparente. Relacionadas con la malabsorción y su efecto sobre el eje hormonal.

⇒ Infertilidad y abortos de repetición. Uno de los aspectos más graves y menos conocidos. Hasta el 8% de las mujeres con esterilidad de origen desconocido pueden tener celiaquía.

⇒ Menopausia precoz. Antes de los 45 años, sin otra causa identificada.

→ Más info sobre menopausia precoz y celiaquía en este post.

- Síntomas hematológicos

⇒ Anemia ferropénica resistente al tratamiento. Sin duda, es una de las señales de alarma más importantes.

Si tienes anemia ferropénica que no responde a los suplementos orales de hierro, la celiaquía debe descartarse. El intestino dañado no absorbe el hierro aunque lo tomes en pastillas. 

→ Más info sobre anemia ferropénica y celiaquía en este post.

⇒ Déficit de vitamina B12 y ácido fólico. Con consecuencias en la producción de glóbulos rojos, en el sistema nervioso y en el estado de ánimo.

Especialmente relevante en mujeres en edad fértil, donde el déficit de folatos tiene implicaciones importantes para el embarazo.

- Síntomas hepáticos

⇒ Elevación de transaminasas sin causa aparente. Hasta el 40% de los celíacos no diagnosticados tienen las transaminasas elevadas.

En muchos casos es el único síntoma visible. Si tu médico no encuentra causa para unas transaminasas altas persistentes, pide que te descarten la celiaquía.

⇒ Hepatitis autoinmune. Al compartir base autoinmune con la celiaquía, puede presentarse asociada. La dieta sin gluten sola no es suficiente en este caso: necesita tratamiento médico específico.

- Síntomas óseos y musculares

⇒ Osteopenia y osteoporosis.La malabsorción crónica de calcio y vitamina D debilita los huesos.

Especialmente grave cuando no se diagnostica en la adolescencia, que es cuando se forma la mayor parte de la masa ósea. 

→ Más info sobre osteopenia, osteoporosis y celiaquía aquí.

⇒ Dolor articular y artritis. La inflamación autoinmune puede afectar a las articulaciones, generando dolor crónico sin causa aparente.

⇒ Sarcopenia y debilidad muscular. La malabsorción de proteínas y magnesio, junto con la inflamación, puede contribuir a la pérdida de masa muscular, especialmente en adultos mayores con diagnóstico tardío.

⇒ Espondilitis anquilosante. Inflamación de las articulaciones de la columna vertebral. Existe una asociación documentada con la celiaquía, aunque no es frecuente.

- Sintomas neurológicos

Posiblemente este es el grupo que más sorprende a la gente. Y el que más retrasos diagnósticos genera, porque nadie relaciona un hormigueo en los pies o una migraña crónica con el intestino.

→ En este post hablo con más detalle de la relación entre la celiaquía y algunas enfermedades neurológicas.

⇒ Migraña. Se estima que la celiaquía podría estar detrás de hasta un 21% de las migrañas crónicas. El mecanismo exacto no está del todo claro, pero la inflamación sistémica y los déficits de vitamina B12 y folatos parecen jugar un papel importante.  

→ Más info sobre migraña y celiaquía en este post.

⇒ Neuropatía periférica. Hormigueos, entumecimiento o sensación de quemazón en manos y pies. En algunos casos, debilidad muscular.

Es una de las manifestaciones neurológicas más frecuentes en la celiaquía, junto con la ataxi, y puede aparecer incluso antes de que haya síntomas digestivos.

⇒ Ataxia por gluten. Problemas de coordinación y equilibrio, torpeza al caminar, dificultad para movimientos finos. Es una forma de daño cerebeloso causado por anticuerpos antigliadina que atacan el tejido nervioso.

Puede mejorar o estabilizarse con la dieta sin gluten si se diagnostica a tiempo.

⇒ Vértigo e hipoacusia. Síntomas menos conocidos y frecuentes pero también documentados.

Existen casos descritos de celiaquía cuyo debut fue un vértigo e hipoacusia sin ninguno de los síntomas clásicos digestivos.

⇒ Niebla mental o brain fog. Dificultad para concentrarse, sensación de cabeza espesa, problemas de memoria a corto plazo, lentitud para procesar información.

Es uno de los síntomas que más afectan a la calidad de vida y que más tardan en mejorar tras el diagnóstico.

⇒ Epilepsia.Existe una asociación documentada entre celiaquía y ciertos tipos de epilepsia, especialmente en casos con calcificaciones cerebrales occipitales. No es frecuente, pero merece estar en el radar.

¿Cuándo sospechar y qué hacer?

Si tienes uno o varios de estos síntomas de forma persistente, y especialmente si se combinan entre sí o si hay antecedentes de celiaquía en tu familia, merece la pena que lo comentes con tu médico y pidas que te hagan las pruebas específicas.

Y Recuerda: no retires el gluten antes de hacerte las pruebas. Si lo haces, los anticuerpos pueden salir falsamente negativos y perderás la oportunidad de obtener un diagnóstico correcto.

El diagnóstico tardío de la celiaquía tiene un coste real en la salud de los pacientes. Cuanto antes se diagnostica y se inicia la dieta sin gluten, más síntomas se revierten, más enfermedades asociadas se previenen y mejor es la calidad de vida.

Y si llevas años con síntomas sin explicación, no te rindas. A veces la respuesta estaba ahí desde el principio. Solo hacía falta que alguien mirara en el sitio correcto.

⚠️ No soy médico. Este post está escrito tras revisar bibliografía médica actualizada y basándome en la experiencia propia y de otras personas celíacas. Ante cualquier síntoma, consulta siempre con tu especialista.

Es todo por hoy.

Espero que os haya resultado interesante la información y ayude a aclarar dudas.

Helena

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