Celiaquía y neurología: cómo el gluten afecta al cerebro y al sistema nervioso.
Cuando hablamos de celiaquía, lo primero que viene a la mente es el intestino.
Pero hay algo que muchas personas desconocen, y que puede marcar la diferencia entre años de diagnósticos erróneos y encontrar por fin una respuesta:
→ El gluten también puede dañar el sistema nervioso.
No en todas las personas celíacas, y no siempre de forma visible. Pero la evidencia científica acumulada en los últimos años es lo suficientemente sólida como para que hoy hablemos de manifestaciones neurológicas de la celiaquía como una realidad clínica documentada, no como una rareza.
¿Por qué el gluten puede afectar al cerebro?
Para entenderlo, hay que recordar que la celiaquía es una enfermedad autoinmune y sistémica.
Eso significa que el daño no se limita al intestino: el sistema inmune activado por el gluten puede generar una respuesta inflamatoria que alcanza cualquier órgano, incluido el sistema nervioso.
Los mecanismos que los investigadores han identificado hasta ahora son varios: reacción cruzada de anticuerpos contra tejido nervioso, depósito de complejos inmunes, neurotoxicidad directa y, en algunos casos, déficits de vitaminas y minerales causados por la malabsorción intestinal, que también afectan al funcionamiento neurológico.
La investigación más reciente añade otra pieza importante: el eje intestino-cerebro, un sistema de comunicación bidireccional entre el intestino y el sistema nervioso central en el que la microbiota intestinal juega un papel clave. Cuando la celiaquía altera ese ecosistema intestinal, las consecuencias pueden sentirse también en el cerebro.
A este conjunto de manifestaciones neurológicas relacionadas con el gluten, en el ámbito científico hispanohablante se le ha llamado «neurogluten».
Cuanta es la afectación neurológica en las personas celíacas
Se estima que los trastornos neurológicos afectan aproximadamente al 10% de los pacientes celíacos.
Es un porcentaje que, visto así, puede parecer pequeño. Pero si pensamos en los millones de personas celíacas sin diagnosticar que existen en el mundo, el número real de afectados es muy significativo.
Celiaquía y enfermedades neurológicas
Las enfermedades relacionadas entre la celiaquía y trastornos neurológicos más documentados son:
- Síndrome de Tourette
El síndrome de Tourette es un trastorno neurológico caracterizado por tics motores y vocales involuntarios.
Su relación con la celiaquía está aún en investigación, pero los estudios preliminares muestran mejoras observables en pacientes con Tourette que siguen una dieta sin gluten, tanto celíacos como sensibles al gluten no celíacos.
- Ataxia por gluten
La ataxia por gluten es una afectación autoinmune del cerebelo que genera problemas de coordinación y equilibrio. Es la segunda manifestación neurológica más frecuente en celiaquía.
Los trastornos neurológicos en celíacos incluyen la ataxia, y cuando el diagnóstico se establece a tiempo y se sigue una dieta sin gluten de forma estricta, muchas de estas manifestaciones pueden revertirse o estabilizarse
Suele aparecer en adultos a partir de los 50 años, aunque existen casos en edades más tempranas. Por eso, ante una ataxia cerebelosa sin causa aparente, cada vez más neurólogos incluyen el estudio de celiaquía en su protocolo diagnóstico.
- Migrañas o cefaleas
Las migrañas son uno de los síntomas neurológicos que con más frecuencia llevan a descubrir una celiaquía no diagnosticada.
Se estima que la prevalencia de migraña en personas celíacas es muy superior a la de la población general, y muchas personas refieren una reducción significativa de las crisis tras iniciar la dieta sin gluten.
Los mecanismos posibles son varios: inflamación sistémica, déficits de riboflavina (vitamina B2) o magnesio causados por malabsorción, y la propia respuesta inmune al gluten.
→ Te lo cuento en detalle en el artículo dedicado a celiaquía y migrañas.
- Epilepsia
La prevalencia de epilepsia en celíacos se sitúa entre el 1% y el 5%, y en algunos casos la dieta sin gluten consigue controlar las crisis en pacientes que no respondían a la medicación antiepiléptica convencional.
Un dato especialmente relevante en niños: en un estudio con 307 niños celíacos, el 7,8% presentaba descargas epileptiformes en el EEG, frente al 0,5% en el grupo de control. Después de iniciar la dieta sin gluten, ese porcentaje se redujo significativamente.
- Lo que sigue en investigación
La ciencia avanza, pero todavía con cautela.
Hay condiciones en las que la relación con el gluten se estudia activamente, y donde los datos son prometedores pero aún no concluyentes: TDAH, TOC, deterioro cognitivo, esclerosis múltiple y algunas formas de depresión y ansiedad.
En el caso de la depresión y la ansiedad, la conexión a través del eje intestino-cerebro es una de las líneas de investigación más activas actualmente. Te hablo de ello en el artículo sobre celiaquía y depresión.
¿Qué hacer si sospechas afectación neurológica?
Si tienes celiaquía y experimentas síntomas como hormigueos persistentes, problemas de coordinación, migrañas frecuentes o niebla mental, es importante que lo consultes con tu médico y, si es posible, con un neurólogo familiarizado con la enfermedad celíaca.
Y si tienes un trastorno neurológico sin causa aparente y nunca te han descartado la celiaquía, puede valer la pena pedirlo. El diagnóstico a tiempo marca la diferencia en la evolución neurológica.
√ Nota: No soy médico. Este artículo es una compilación divulgativa de estudios científicos publicados. Ante cualquier síntoma, consulta siempre con un profesional sanitario.
⇔ BIBLIOGRAFÍA:
– Estudio de Mearns et al. (Nutrients, 2019)
– Revisión de Giuffrè et al. (IJMS, 2022) y la revisión de Gala et al. (Diseases, 2022)
– Estudio Servicio Neuropediatría. Hospital Universitario La Paz. y Universidad Autónoma de Madrid.
Es todo por hoy.
Espero que os haya resultado de interés.
Helena




