Celiaquía y ginecología: cuando el gluten afecta a tu fertilidad y a tu ciclo.
Hay algo que me parece especialmente injusto en el diagnóstico tardío de la celiaquía en mujeres.
Y es que muchas de las señales que el cuerpo envía cuando hay celiaquía no diagnosticada son señales ginecológicas: ciclos irregulares, abortos de repetición, infertilidad sin causa aparente, menopausia precoz…
Señales que se estudian durante años en consultas de ginecología y reproducción asistida sin que nadie piense en descartar celiaquía.
Y sin embargo, a veces la respuesta estaba ahí.
Como siempre digo: no todo tiene origen en la celiaquía. Pero cuando hay síntomas ginecológicos sin explicación clara, merece la pena investigarla.
¿Por qué la celiaquía afecta al sistema reproductor?
Para entenderlo, hay que recordar dos cosas fundamentales:
– La primera es que la celiaquía es una enfermedad autoinmune y sistémica. Eso significa que puede afectar a cualquier órgano o sistema del cuerpo, no solo al intestino.
– La segunda es que cuando la celiaquía no está diagnosticada o no se sigue correctamente la dieta sin gluten, el intestino delgado está dañado y no absorbe bien los nutrientes.
Los nutrientes que la mujer no puede absorber debido a la celiaquía, como el hierro, el zinc, la vitamina B12 o el ácido fólico, son fundamentales por ejemplo, para la implantación del embrión.
Y los suplementos nutricionales orales tampoco funcionan en estas situaciones, porque igualmente no pueden absorberse con el intestino dañado.
Son precisamente estos dos mecanismos, la inflamación autoinmune y la malabsorción, los que explican la mayoría de las manifestaciones ginecológicas de la celiaquía.
Señales ginecológicas que pueden apuntar a una celiaquía no diagnosticada
Estas son las más documentadas:
– Menarquia tardía. La primera menstruación después de los 16 años, especialmente cuando va acompañada de bajo peso o malnutrición, puede ser una señal de celiaquía en adolescentes. La falta de nutrientes esenciales retrasa el desarrollo hormonal.
– Ciclos irregulares y amenorrea. Las alteraciones del ciclo menstrual sin causa aparente, incluyendo la ausencia de regla, pueden estar relacionadas con la malabsorción crónica y su efecto sobre el eje hormonal.
– Dolor pélvico crónico y dismenorrea intensa. Dolores menstruales muy intensos y persistentes que no responden bien al tratamiento habitual merecen una investigación más amplia, especialmente si hay otros síntomas asociados.
– Menopausia precoz. Antes de los 45 años.
→ En este post te explico con detalle la relación entre la menopausia precoz y la celiaquía.
– Abortos de repetición. Este es uno de los más documentados. Se calcula que hasta un 15% de las mujeres celíacas no diagnosticadas sufren abortos de repetición, frente a un 6% de la población no celíaca.
El mecanismo es doble: por un lado, la malabsorción de folatos y otros nutrientes esenciales para el embarazo; por otro, la respuesta inflamatoria autoinmune que puede interferir en la implantación.
– Esterilidad de origen desconocido Se calcula que hasta el 8% de las mujeres con esterilidad de origen desconocido pueden tener enfermedad celíaca.
– Endometriosis. Esta es la incorporación más relevante respecto a lo que se sabía hace unos años. Se ha observado que las pacientes celíacas tienen un mayor riesgo de desarrollar endometriosis, especialmente durante el primer año tras el diagnóstico. La relación entre ambas condiciones se estudia activamente, y los mecanismos que se barajan son la inflamación crónica, el estrés oxidativo y la disfunción inmunológica compartida.
– Síndrome de ovarios poliquísticos (SOP). Otra asociación que está en investigación. La inflamación sistémica de la celiaquía no controlada puede influir en el equilibrio hormonal y contribuir a este síndrome.
– Problemas durante el embarazo. En mujeres celíacas no diagnosticadas que consiguen quedarse embarazadas, existe mayor riesgo de crecimiento intrauterino retardado, bajo peso al nacer y amenaza de parto prematuro. Todo ello relacionado con el déficit nutricional de la madre.
Tener uno o varios de estos síntomas no quiere decir que se sea celíaco. Pero como decía al principio, nos pueden poner en alerta sobre ello.
Los anticonceptivos orales
Algo que pocas veces se menciona: en mujeres celíacas no diagnosticadas o recién diagnosticadas, los anticonceptivos orales pueden tener una absorción deficiente debido al daño intestinal.
Si esta es tu situación, consúltalo con tu ginecólogo, que puede valorar otras opciones como el DIU, el anillo vaginal o los métodos de acción local.
Y, ¿qué pasa con los hombres?
La celiaquía también afecta a la fertilidad masculina.
Una celiaquía no diagnosticada o mal controlada puede producir una disminución de los niveles de testosterona, lo que se traduce en una reducción de la calidad del semen y por ello, infertilidad.
Embarazo y celiaquía
Si tienes celiaquía diagnosticada y bien controlada, la dieta sin gluten no afecta al desarrollo normal del embarazo ni al feto. Puedes tener un embarazo completamente sano.
La clave está en el diagnóstico previo y en el seguimiento correcto.
Por eso cada vez más ginecólogos y especialistas en reproducción asistida incluyen el estudio de celiaquía en el protocolo inicial de mujeres con dificultades para gestar o con abortos de repetición. Si estás en esa situación y nunca te lo han descartado, pídelo (en este post hablo sobre las pruebas que diagnostican o descartan la celiaquía).
Quiero dejar clara una cosa: tener alguno de estos síntomas significa que tienes celiaquía. No es así.
Los problemas ginecológicos tienen muchos orígenes posibles, y la celiaquía es uno más de ellos.
Lo que sí quiero es que, si llevas tiempo con alguna de estas señales sin explicación clara, tengas la información para plantear esta posibilidad a tu médico.
Porque el diagnóstico a tiempo cambia las cosas.
Y hay mujeres que, por no haber tenido un diagnostico a tiempo, no han podido ser madres. Y eso me parece terrible.
O mi propio caso: toda la adolescencia con dismenorrea; luego dos embarazos de alto riesgo con amenazas constantes de parto prematuro… que hicieron que no quisiese parar por un tercero, cuando me hubiese encantado tener 3 hijos.
♦ Como siempre, no soy médico. Este artículo es una recopilación divulgativa de estudios e información contrastada. Ante cualquier síntoma, consulta siempre con tu especialista.
Helena




