Comer fuera siendo celíaco: consejos prácticos para disfrutar sin gluten
Para muchas personas, comer fuera de casa es sinónimo de socializar y disfrutar.
Para quienes somos celíacos, puede convertirse en un verdadero reto si no tomamos ciertas precauciones.
Pero no tiene por qué ser así: mi objetivo siempre ha sido normalizar nuestra vida, tanto la mía como la de mi hijo, y disfrutar de cada salida, viaje o comida sin miedo.
Hoy quiero compartir contigo consejos prácticos para comer fuera de casa sin gluten, que nos ayudarán a disfrutar sin riesgos.
Consejos para comer fuera sin gluten
1. No tengas vergüenza: ha preguntas
Este es, sin duda, el consejo más importante. No tengas miedo de decir:
“Soy CELÍACO/A y necesito hacer varias preguntas sobre cómo se prepara mi comida”.
Si alguien se siente molesto, ese no es tu problema. Tu salud depende de lo que comes, así que pregunta todo lo necesario.
2. Revisa los alérgenos
Por ley, los restaurantes deben indicar los alérgenos en cada plato.
Pero ojo: un plato “naturalmente sin gluten” puede contaminarse durante la preparación. Por eso, siempre pregunta y confirma antes de pedir.
3. No compartir platos
Aunque parezca un detalle pequeño, compartir platos es una de las formas más comunes de contaminación cruzada. Lo ideal es comer tu plato sin gluten con tus propios cubiertos.
4. Verifica tu plato al servirlo
Errores al servir son frecuentes: una pizza sin gluten puede acabar en el plato equivocado.
Antes de empezar a comer, asegúrate de que tu comida sea realmente la tuya y sin gluten.
5. Evita salsas y adobos desconocidos
Salsas de soja, currys, pimentones o adobos pueden contener gluten.
Si el restaurante no puede garantizar que sean seguros, mejor evitarlos. Lo mismo aplica para algunos vinagres balsámicos en ensaladas.
Una ensalada puede ser naturalmente sin gluten, pero muchos restaurantes añaden picatostes, palitos de cangrejo o gulas que contienen gluten.
⇒ Importante: No vale con quitar dichos aderezos y sacar de nuevo esa ensalada: se habrá contaminado.
7. Disfrutar, disfrutar, disfrutar
Soy positiva. Siempre lo he sido.
Por lo tanto, este post va a terminar así:
«Tal vez no podamos probar el plato estrella del restaurante al que hemos ido a comer; o tal vez no nos podamos tomar la tapita del chiringuito.
Incluso con un poco de mala suerte, ni siquiera tengan cerveza sin gluten y nos tengamos que tomar una bebida muy azucarada.
Pero la visita a una ciudad especial; la puesta de sol que veamos desde ese chiringuito rodeados de nuestra familia, de nuestros amigos, hijos es lo que verdaderamente importa.
Así que aunque el resto se coma un super plato y nosotros una ensalada y un filete a la plancha, ¡¡la vida sin gluten mola¡¡
Hasta aquí el post de hoy.
Espero que estas recomendaciones os ayuden a la hora de salir a comer fuera.
Muchas gracias por tu aportación. Feliz semana.