La celiaquía en las redes sociales. Desinformación, modas y responsabilidad.
Es curioso que sea yo, quien se dedica a esto de las redes sociales, quien vaya a escribir un post sobre la desinformación en general que estas ofrecen a la sociedad y el daño que en particular, muchas veces nos hacen al colectivo celíaco.
Pero claro, no todas las cuentas soy iguales, afortunadamente.
Celiaquía y RRSS
Empecemos por lo básico, que a veces parece que se nos olvida: la celiaquía es una enfermedad autoinmune y como tal, su diagnóstico debe llegar a través de pruebas médicas realizadas por profesionales especializados.
Y aquí aparece uno de los grandes problemas de las redes sociales.
La enorme cantidad de personas que, mal asesoradas por otras, dejan de comer gluten porque “creen” que les sienta mal.
Porque ya sabemos que hoy en día el gluten es uno de los enemigos número uno de la alimentación (nótese, por favor, el tono irónico).
Que sí.
Que para los celíacos y las personas con sensibilidad al gluten no celíaca, el gluten es veneno. Pero no, el gluten no es el mal absoluto de la alimentación.
Sin embargo, estoy harta de leer: «yo deje el gluten y adelgacé» o «yo deje el gluten y estoy mucho mas deshinchada y tengo más energía».
No pongo en duda ninguna de esas afirmaciones.
Pero en ese caso, ¿no sería lo lógico hacerse pruebas para saber si realmente existe un problema con el gluten?
Porque hay algo que tengo clarísimo: si no hay un diagnóstico médico, si solo “sospechamos” que algo nos sienta mal, es segurísimo que en algún momento (o en más de uno) nos saltaremos la dieta.
Y no solo eso. Sin pruebas, podemos estar equivocándonos de raíz y perjudicando aún más nuestra salud.
Influencers versus Referentes
Ahí, poniendo el dedito en la yaga.
Cuanto daño, pero cuanto daño nos han hecho todas esas y esos «influencers» de las redes que dejan de comer gluten en casa, pero llega el fin de semana, van al evento correspondiente y se ponen hasta arriba de todo, mostrándolo sin pudor en sus cuentas.
Y cuando alguien les cuestiona, alegan que es que «son solo intolerantes al gluten» y que de vez en cuando se pueden saltar la dieta.
No hay emoticonos aquí para poner, pero imaginaros mi cara en uno de ellos entre enfadada, sorprendida y asqueada.
Aquí voy a poner el dedito en la llaga. Y sí, escuece.
Cuánto daño —pero cuánto daño— nos han hecho esas y esos “influencers” que dejan de comer gluten entre semana, pero llega el fin de semana, el evento correspondiente…y se ponen hasta arriba de todo, mostrándolo sin pudor en sus cuentas.
Cuando alguien les cuestiona, la respuesta suele ser:
“Es que soy solo intolerante al gluten”
“De vez en cuando me puedo saltar la dieta»
No hay emoticonos suficientes para describir mi cara en ese momento: una mezcla entre enfado, sorpresa y asco.
«Pero Helena, tú eres una Influencer«.
Pues no, no me gusta ese término. Entiendo que se me diga. Pero prefiero llamarme referente.
Porque en redes sociales hay mucha tontería, mucha fake news y mucha desinformación.
Pero también creo —y sí, me incluyo, porque también hay que darse valor— que somos muchas las personas que trabajamos con rigor, con responsabilidad y con información contrastada.
¿Que alguna vez metemos la pata? Seguro.
Pero de lo que no me cabe ninguna duda es de que, en esas cuentas, lo que vais a encontrar es información real, veraz y honesta.
Prueba de ello: aquí tenéis un post con cuentas de Instagram y este con blogs fantásticos dedicados al mundo sin gluten.
Me encantan las redes sociales.
Las uso para trabajar, para entretenerme y para informarme.
Pero os animo a ser críticos.
A mirar quién realmente aporta valor —y más aún cuando hablamos de una enfermedad— y quién se sube al carro por moda, por ser cool… o por pura gilipollez suprema.
Porque la celiaquía no es una tendencia.
Es salud.
Helena




