Celiaquía sin diagnosticar: los riesgos reales para tu salud

Los riesgos de no estar bien diagnosticado de celiaquía

Celiaquía sin diagnosticar: los riesgos reales para tu salud.

Se estima que aproximadamente entre un 1 y un 3% de la población española podría tener enfermedad celíaca.

Y que de ese porcentaje, mas de un 75% de ellos están sin diagnosticar.

Este infradiagnósico supone un riesgo real para la salud ya que, las consecuencias de seguir comiendo gluten si es es celíaco, pueden ser muy graves.

Porqué hay tanto infradiagnóstico

Los síntomas de la celiaquía no son iguales en todas las personas y pueden confundirse con otras enfermedades.

La sintomatología clásica digestiva es solo la punta del iceberg. Hay personas que tienen cansancio, anemia, irritabilidad o dolor articular, problemas ginecológicos, aftas… e incluso, hay celíacos asintomáticos.

Por ello, no es fácil para muchos médicos plantearse que la causa de todos esos síntomas es la celiaquía, derivando en pacientes con meses e incluso años de padecimiento hasta conseguir el diagnóstico.

Los riesgos de no diagnosticar la celiaquía a tiempo

Sin un diagnóstico y sin adoptar una dieta estricta sin gluten, la exposición continua al gluten provoca inflamación y atrofia de las vellosidades intestinales. Esto reduce la capacidad de absorber nutrientes esenciales como hierro, calcio, zinc y vitaminas.

Y esto tiene implicaciones reales y graves para la salud.

- El sistema digestivo

El intestino delgado es el primer gran afectado. El gluten provoca una reacción autoinmune que daña las vellosidades intestinales, esenciales para la absorción de nutrientes.

Cuando este daño se mantiene en el tiempo, aparecen:

  • Malabsorción de hierro, calcio, vitamina D, B12 y ácido fólico
  • Anemia persistente
  • Diarrea, estreñimiento o alternancia de ambos
  • Distensión abdominal y dolor

- El sistema inmunológico

Cada exposición al gluten mantiene activado al sistema inmune. Esto genera un estado inflamatorio crónico, incluso cuando no hay síntomas digestivos claros.

Con el tiempo, este estado puede favorecer:

  • Fatiga crónica
  • Dolores articulares y musculares
  • Mayor riesgo de otras enfermedades autoinmunes: diabetes, tiroidismo, etc…
  • Dificultad para recuperarse de infecciones

- El sistema nervioso y el estado de ánimo

El intestino y el cerebro están profundamente conectados. Cuando el intestino está dañado e inflamado:

  • Se altera la producción de neurotransmisores como la serotonina (más posibilidad de depresión)
  • Aumenta la niebla mental
  • Aparecen ansiedad, irritabilidad o bajo estado de ánimo
  • Se reduce la capacidad de concentración

- El impacto hormonal

En mujeres, el impacto en nuestro sistema hormonal es tremendo. El gluten, a través de la inflamación y la mala absorción de nutrientes, puede contribuir a:

  • Alteraciones del ciclo menstrual
  • Problemas de infertilidad y/o abortos de repetición
  • Mayor intensidad de los síntomas de la menopausia
  • Problemas tiroideos
  • Dificultad para regular el peso

Por qué es fundamental un diagnóstico temprano

Toda la sintomatología anteriormente expuesta es solo una parte de lo que el gluten provoca a las personas celíacas. 

Y quiero dejar esto muy claro: a las personas celíacas. Porque el gluten no es el enemigo intestinal de todas las personas.

Por todo ello, detectar la enfermedad a tiempo con las pruebas pertinentes y comenzar con la dieta estricta y sin gluten, previene y evita complicaciones crónicas y déficits nutricionales, mejora significativamente la calidad de vida de las personas afectadas y sobre todo reduce consultas médicas repetidas y tratamientos ineficaces con el agotamiento mental que ésto supone para el paciente.

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