Angel Food Cake Sin Gluten: El bizcocho más ligero del mundo
Hace unas semanas compartí con vosotros un emblema de la repostería: la Tarta Sacher. Y hoy seguimos con los grandes clásicos: el Angel Food Cake sin gluten.
Reconozco que durante mucho tiempo me dio cierto respeto adaptarlo porque: ¿cómo conseguir esa textura tan aérea sin el sostén del gluten? Sin embargo, tras probarlo, os aseguro que el resultado es prácticamente idéntico al tradicional.
No es un bizcocho al uso; su miga es el resultado de un merengue intenso con una mínima proporción de harina: es como morder una nube de azúcar.
Así que buscas un postre ligero, delicado y sorprendente, tienes que probar esta versión apta para celíacos.
Angel Food Cake sin gluten
- Ingredientes
- Elaboración
- Preparación de la masa
- Precalentamos el horno a 170°C. Es fundamental tamizar la harina y el azúcar glass (por separado) para evitar cualquier grumo que baje el aire de la masa.
– Comenzamos poniendo en el bol de la amasadora (asegúrate de que esté muy limpio y seco), las claras con la sal y el cremor tártar u batimos a velocidad media. Cuando las claras espumen, subimos la velocidad y añadimos el azúcar glass poco a poco hasta obtener un merengue firme y brillante.
– A continuación y de forma manual, incorporamos la harina con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba y con mucha delicadeza. Terminamos añadiendo la vainilla.
- Horneado y reposo de la masa
– En ese momento vertemos la masa en un molde especial para Angel Food (sin engrasar). Horneamos durante unos 40 minutos.
– Finalmente, al sacar del horno, dejamos enfriar el molde boca abajo apoyado en sus patitas. Una vez esté completamente frío, pasamos una espátula de goma por los bordes y desmoldamos.
- Consejos para un resultado perfecto
√ El molde es clave: Este bizcocho necesita un molde de chimenea con «patitas». No se debe engrasar, ya que la masa necesita «agarrarse» a las paredes para subir.
√ Sustitutos del cremor tártaro: Si no tienes, puedes usar el sobre blanco de los gasificantes de repostería (ácido málico/tartárico) o unas gotas de limón, aunque el cremor tártaro es lo que da la mejor estructura.
√ Azúcar: puedes reducir ligeramente la cantidad de azúcar, aunque ten en cuenta que el azúcar también ayuda a la estabilidad del merengue.
√ Tiempo de enfriado: No lo dejes más de una hora boca abajo una vez frío, para evitar que la humedad excesiva afecte a la textura.
Es todo por hoy.
Espero que os haya gustado esta propuesta de un diferente bizcocho. Pero si queréis algo más tradicional, os animo a preparar este bizcocho de nueces y chocolate.
Helena



