Un crucero en familia

un crucero por el Mar Báltico

Un crucero en familia.

En Julio del 2019 hicimos nuestro primer crucero, y el destino elegido fue el Mal Báltico.

En este post os conté cómo había sido nuestra experiencia con respecto al gluten en nuestro barco, el “Costa Mágica” de la compañía Costa Cruceros.

Pero hoy os voy a contar que nos ha pareció y cómo vivimos nuestras particulares “vacaciones en el mar”.

Desde hace mucho, mi marido tenía ganas de hacer un crucero. Pero el hecho de que tanto yo como los chicos nos mareemos mucho, era algo que habíamos casi, descartado.

Sin embargo, el año pasado y por casualidad, un día se nos cruzó el cable y decidimos que sí, que era hora de intentarlo y ver qué pasaba.

Así que allá por el mes de noviembre nos decidimos y el 6 de julio pasado, embarcamos en nuestro primer crucero.

Cómo elegir un crucero

Como os digo, teníamos claro que queríamos hacer un crucero. Pero, ¿que ruta?, ¿con qué compañía?

 

Qué ruta queremos hacer

Nosotros la tuvimos clara desde el primer momento y sería el Mar Báltico con sus correspondientes ciudades: Helsinki, San Petesburgo (dos días), Tallín y Estocolmo.

No conocíamos ninguna de estas ciudades y además nos habían dicho que el mar Báltico en Julio apenas se mueve.

Y así fue, ni medio mareo en los 8 días de crucero.

ruta un crucero por el Mar Báltico

 Con qué compañía hacer el crucero

Para elegir la compañía dimos alguna que otra vuelta. 

Finalmente nos decantamos por “Costa Cruceros” porque el tema sin gluten aparentaba bien, cosa que así fue.

Y además era el único que en esas fechas, hacía esta ruta parando dos días en San Petesburgo, que es lo que nosotros queríamos.

Nuestro barco por cierto fue el “Costa Mágica”, un barco de tamaño medio (3200 personas + 900 de tripulación).

Elección de camarote y paquete de bebidas

Elección de camarote.

Como sabíamos que era un crucero en el que no iba a hacer calor (y de hecho, lo que pasamos al final, fue bastante frío -ojo, no en el barco sino en las ciudades), la opción de pagar más por un balcón no la veíamos, así que optamos por un camarote exterior con ventana, cama de matrimonio y sofá cama en la planta 2. 

Centrado, donde se supone que el mareo, en caso de que el barco se mueva, no se nota apenas.

Sin embargo, en el momento que fuimos a pagar, al contratarlo con mucha antelación (lo hicimos el mes de Octubre para viajar en Julio), y coger el paquete de bebidas premium “Piu Gusto” (luego os hablo de él), nos ofrecieron un up-grade. 

Es decir, por el mismo precio, mejorarnos la habitación y subirnos a la planta 11. Una cubierta de tan sólo 20 habitaciones, más grande de lo normal, con dos literas en vez de sofá cama y un ventanal espectacular.

Sin duda alguna, una de las mejores cosas que ha tenido este viaje.

camarote planta 11 costa magica

Elección del paquete de bebidas

Como os decía antes, elegimos el “Piu Gusto”, que incluía todo tipo de bebidas calientes y frías, refrescos, coktacils y vino de manera ilimitada todo el crucero. 

Pero sobe todo, nos permitía elegir el turno de cena (eran a las 18:45 o a las 20:45 -elegimos el segundo) y cuánta gente queríamos en la mesa de las cenas.

Nosotros optamos por estar solos los 4 por aquello de evitar la contaminación cruzada que pudiese haber cenando con otras personas que desconocen la enfermedad.

Por cierto, otra cosa que tenía era la opción de poder desayunar en el camarote: por la noche dejabas apuntado en una nota todo lo que querías y la hora, y con puntualidad británica todas las mañanas teníamos nuestro desayuno en la habitación.

Os confesaré que además, más de un día a pesar de ello bajábamos a desayunar al restaurante y así lo que nos traían a la habitación, nos lo llevábamos para las excursiones.

comida sin gluten en un crucero
Algunas de las cenas sin gluten que disfrutamos en el barco

Comidas

Como es lógico, para nosotros el tema fundamental a la hora de elegir un crucero era que Nicolas y yo tubiésemos opciones sin gluten. 

Pero todo esto os lo conté en este post donde hablo detalladamente de cómo elegir un crucero sin gluten, así que hoy no me enrollo más en este punto.

Tipo de barco, entretenimiento y excursiones

Tamaño del barco

En nuestro caso, esta variable no la pensamos mucho porque en la ruta que queríamos hacer, los barcos eran más o menos similares y de tamaño medio/grande.

Pero desde luego si os agobian las aglomeraciones, buscad barcos pequeños.

Si en cambio, queréis animación, ambiente y gente por todos lados, los barcos grandes son vuestra opción.

un crucero familiar por el mar Báltico

Entretenimiento a bordo

Tengo que reconocer que nosotros no disfrutamos mucho de las actuaciones que el barco nos ofrecía a diario porque preferíamos estar un poco a nuestra bola.

Pero si os gustan los espectáculos, en los barcos no os vais a aburrir: magia, actuaciones musicales, concursos tipo “La Voz”, acróbatas… y todo lo que os podéis imaginar.

Además de actividades deportivas y lúdicas para todas las edades (generalmente todos los barcos tienen programas para los niños en función de las edades de estos).

Eso sí, tened en cuenta que no todas las actividades suelen estar incluidas en el precio y esto supone un plus en el presupuesto final del viaje.

un crucero en familia

Excursiones

Todos los barcos tienen un programa de excursiones con guías y transporte desde el barco que se puede contratar allí mismo.

¿La ventaja? que te incluye la comida tipo picnic, que en nuestro caso de necesitar comida sin gluten, puede ser un plus.

En nuestro caso hicimos todo por libre así que no os puedo decir mi opinión al respecto.

Conclusiones finales

Como resumen y en general, nuestra experiencia familiar haciendo un crucero por primera vez fue en general, buena.

Pero también hubo cosas que no nos gustaron. Así que aquí van mis conclusiones.

Cosas que nos han gustado de un crucero familiar

⇒ El camarote que os contaba al principio fue todo un plus.

Porque aunque es cierto que no se pasa mucho tiempo en él, el despertarte y desayunar con esas vistas, o llegar de una excursión cansado a media tarde y tirarse en esa cama mientras solo ves la inmensidad del mar… fue realmente increíble.

⇒ La comodidad de deshacer las maletas y visitar 4 ciudades en 8 días viajando mientras duermes.

Sin duda, creo que ese es el éxito de los cruceros. Porque es una gozada salir de una ciudad a las 6 de la tarde y despertarte en otra mientras has cenado, bailado y dormido.

⇒ Los atardeceres en el barco. A pesar del mal tiempo y de no poder disfrutar de una puesta de sol como se merece en alta mar, esos atardeceres en cubierta, tomando un mojito y viendo sólo la inmensidad del mar, son ALUCINANTES.

⇒ Tengo que apuntar que parte de lo mucho que disfrutamos fue gracias a conocer a una maravillosa familia cordobesa con hijos de las edades de los nuestros, con los que conectamos desde el primer momento e hicimos todo el crucero juntos y a una pareja de zaragozanos.

Las risas, pero risas que más de una noche y más de dos hicimos, valen por años de salud.

Y además está la libertad de que los chicos van solos por el barco sin ningún peligro; conocen a más gente de su edad y realmente, lo disfrutan muchísimo.

disfrutando de un crucero
Navarros, maños y cordobeses disfrutando de unos mojitos

Cosas que NO nos han convencido de un crucero familiar

⇒ Si lo que quieres es conocer en profundidad una ciudad, hacerlo con un crucero es imposible.

En general a las 8 o 9 de la mañana desembarcas y como tarde para las 6 (a no ser que el barco haga escala en la ciudad), debes estar de vuelta en él.

Teniendo en cuenta además que en general, los puertos de atraque no están justo al lado de la ciudad y necesitas transporte y tiempo para llegar y volver al barco, el tiempo real que te queda de turismo es poco.

En este caso, cierto es que Helsinki y Tallín se pueden ver en un día; en San Petesburgo estuvimos dos (justo pero algo es algo) y en Estocolmo nos quedamos además un día más para poder verlo mejor.

Pero en general, da para ver rápido algo y poco más.

⇒ Tema fotos. Son pesados. Muy muy pesados con las fotos. Es cuestión de decir que no, pero hay momentos que agobia un poco.

⇒ No me gustó para nada que en el buffet no hubiese ninguna opción apta para los celíacos, por lo que a pesar de pagar un buen dinero, sólo puedes comer las horas en las que los restaurantes están abiertos. Y estas son muy restringidas.

Cosas que nos han cabreado de COSTA CRUCEROS

⇒ Tuvimos un problema con un cargo en una tarjeta y la respuesta por parte de Costa Cruceros fue nefasta. 

⇒ Los vuelos los reservamos en el mismo pack que el crucero porque así, nos aseguraron, en caso de haber problemas con ellos, te garantizan que te llevan al barco aunque sea en el siguiente puerto.

Pues bien, tuvimos un problema de retraso en nuestro vuelo, perdimos el primer día de crucero y por supuesto, nadie nos indemnizó nada y esto nos acarreó otros problemas de los que Costa no se quiso hacer cargo en ningún momento.

◊ Estos dos últimos puntos son temas que no tienen por qué ocurrir, pero os los cuento para que sepáis que haya que andar con mil ojos porque las compañías de cruceros se aprovechan de todo.

En resumen y para no aburrirnos, a pesar de algunos contratiempos, a los cuatro, adultos y niños nos gustó la experiencia de hacer un crucero.

No sé si repetiremos en alguna ocasión, pero creo que merece la pena vivir una semana de “vacaciones en el mar” al menos una vez en la vida.

Helena

PD: pronto haré guías de turismo de todas las ciudades que visitamos, pero aquí tenéis los enlaces de donde comimos en ellas sin gluten: Estocolmo, San Petesburgo, Tallin y Helsinki.

One Comment

  1. Eva M. Pareja

    Ha sido uno de los viajes más divertidos con niños que hemos hecho. Y que gracias a este crucero por el Báltico he atesorado como amigos a dos estupendas parejas. Un besazo.

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