Tarta de piña colada.
Esta tarta de piña y coco sin gluten es ligera, refrescante y nada empalagosa.
La combinación de la cremosidad del queso con el punto tropical de la piña y el coco la convierte en un postre ideal para comidas familiares, celebraciones o simplemente para tener algo fresquito en la nevera cuando el calor aprieta.
Y lo mejor: no necesitas encender el horno.
Tarta de queso, piña y coco
- Ingredientes
Para la base
160 gr galletas
75 gr mantequilla
Para la crema de queso
500 ml queso crema
100 gr azúcar blanquilla
100 ml leche de coco
5 hojas gelatina neutra
8 rodajas piña en almíbar
zumo piña
Para la gelatina de piña
3 hojas gelatina neutra
zumo de piña en almíbar
2 rodajas piña en almíbar
25 gr azúcar
piña al gusto para decorar
coco rallado
- Elaboración
- Elaboración de la base
– Trituramos las galletas sin gluten hasta obtener una textura de polvo fino.
– Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y mezclamos hasta formar una masa homogénea.
– En un molde desmontable extendemos de manera homogénea la mezcla y dejamos en el congelador mientras elaboramos la masa de la tarta.
- Elaboración de la masa
– Hidratamos las hojas de gelatina en agua muy fría.
– Cortamos la piña en trocitos pequeños y reservamos.
– En un cazo, calentamos la leche de coco junto con el azúcar y el zumo de la piña hasta que comience a hervir. Retiramos del fuego y dejamos templar.
– Añadimos las hojas de gelatina bien escurridas y removemos hasta que se disuelvan por completo.
– En la amasadora, batimos el queso crema (muy frío) hasta que esté cremoso y aireado.
– Incorporamos la mezcla anterior poco a poco y batimos a velocidad baja hasta obtener una crema homogénea.
– Añadimos los trozos de piña y los integramos con una espátula.
– Vertemos en un molde desmontable y refrigeramos mínimo 4 horas (mejor de un día para otro).
- Elaboración de la gelatina
– Hidratamos las hojas de gelatina en agua muy fría.
– Calentamos la leche de coco, el zumo de piña y el azúcar hasta que este último se disuelva.
– Dejamos templar e incorporamos la gelatina escurrida.
– Cuando la mezcla esté fría (pero aún líquida), la vertemos con cuidado sobre la capa de queso ya cuajada.
– Refrigeramos al menos 2 horas más.
- Consejos para que tu tarta fría quede perfecta
√ Es fundamental respetar los tiempos de cuajado.
√ Mejor hacerla siempre de un día para otro.
√ Usa molde desmontable (20 cm ideal).
√ Para un desmoldado perfecto, utiliza spray desmoldante o papel de acetato.
- Dificultad: FÁCIL
- Tiempo Elaboración: 30 minutos
- Tiempo total: 8 horas (con reposo)
- mº Raciones: 8/10 personas
Es todo por hoy.
Como decía al principio, es una tarta perfecta para el verano porque no necesita horno, es cremosa, fresquita y está deliciosa.
¿Más propuestas veraniegas? ¿Qué tal esta tarta de queso y lemond curd, o estos helados de mango?
Helena





Hola! Este tipo de tartas nos encantan así que apuntada queda! Esta semana hemos coincidido con receta sin horno jeje por cierto, la tarta de tu niño chulísima y lo importante es que fue un éxito, seguro que en la foto parecía más inclinada que en persona! Besis
Quiero hacerla. Son sabores que me encantan y seguro que triunfa!
Bss