Tarta San Marcos

Tarta San Marcos

Tarta San Marcos

Vamos hoy con un clásico entre los clásicos: la tarta San Marcos, por supuesto, en su versión sin gluten.

Tengo que reconocer que cuando la he visto en los restaurantes, nunca me ha atraído demasiado esta tarta (aparte de que nunca la hay sin gluten claro).

Pero oye, una vez hecha, catada y al menos la que yo hice, me resultó rica, nada pesada y perfecta para una comida familiar (de esas que tanto echamos de menos en ésta época pandemica).

La San Marcos no es una tarta complicada de hacer.

Pero como lleva bastantes pasos y hay que dejarla reposar un rato, os recomiendo que la hagáis siempre el día antes a comerla o al menos, con una cierta previsión de tiempo.

Sin más dilación, vamos allá con la receta.

Tarta San Marcos sin gluten
Receta tarta San Marcos sin gluten

Tarta San Marcos sin gluten

Para el bizcoch0

4 huevos L

120 gr Mix harina sin gluten

120 gr azúcar

2,5 gr goma xantana

2 gr levadura química

una pizca de sal

Para el almíbar

150 gr azúcar

150 ml agua

20 ml zumo de limón

Para el relleno5

 500 ml nata montar 35% mg

100 gr azúcar

30 gr cacao en polvo desgrasado

Para la yema tostada

150 gr azúcar

50 ml agua

4 yemas huevo

15 gr almidón maíz

Para decorar

25 gr azúcar moreno

almendras fileteadas

azúcar moreno

un soplete

Elaboración del bizcocho

– Precalentamos el horno a 170º calor arriba y abajo.

– Tamizamos la harina con la goma xantana, la lavadura y la sal. Reservar.

– Separamos las claras y de las yemas.

– Montamos las claras a punto de nieve junto con la mitad del azúcar hasta que estén bien firmes. Reservar.

– Batimos las yemas de los huevos con el resto del azúcar y cuando estén blanquecinas, añadimos poco a poco las claras montadas, con cuidado de que no se bajen, con movimientos envolventes.

– Finalizamos incorporando acucharadas la harina y la goma xantana y mezclamos bien para que no quede ningún grumo.

– Vertemos en el molde elegido (previamente engrasado con spray desmoldante) y horneamos a 170º unos 22/24 minutos aproximadamente.

– Una vez horneado, dejamos enfriar por completo en una rejilla.

Para el almíbar

– Poner en un cazo el agua con el azúcar y cuando comience a hervir, añadir el licor elegido y dejar que reduzca un poco.

– Retirar del fuego. Verter en un biberón o jarra y dejar atemperar.

Para el relleno

– Montamos toda la nata (recordad que ésta debe estar muy fría) junto con el azúcar hasta que haga picos duros. 

– A continuación, dividimos la nata en 3 partes iguales:

  • 1/3 lo vamos a reservar para la cobertura.
  • Otro tercio para el relleno de nata.
  • Al último tercio le añadimos los 30 gr de cacao, removemos bien hasta que esté integrado.

Reservamos todo en el frigorífico.

Para la yema tostada

– Ponemos en un cazo el agua con el azúcar. Cocinamos unos 5 minutos y dejamos enfriar.

– En un bol, batimos las yemas de los huevos junto con el almidón de maíz con cuidado de que éste no haga grumos.

– Llevamos de nuevo el cazo con el almíbar al fuego e incorporamos las yemas con el almidón, removiendo constantemente hasta que la mezcla espese (éste paso es aun mejor si se hace la cocción al baño maría).

– Finalmente retirar del fuego y dejamos atemperar.

Para el montaje y decoración

– Cortamos el bizcocho en 3 capas iguales.

– Vertemos un poco del almíbar sobre la primera de las capas y cubrimos ésta con la nata montada de chocolate.

– Sobre ella ponemos la segunda capa de bizcocho y repetimos el proceso, echando en esta caso la capa de nata.

– Colocamos la última capa de bizcocho y la bañamos en almíbar.

– Echamos la capa de yema tostada y la extendemos bien por todo el bizcocho. Espolvoreamos un poco de azúcar moreno y la quemamos con el soplete.

– Cubrimos los laterales de la tarta con la nata montada restante y sobre ella, con paciencia, vamos colocando las láminas de almendra.

– Si no sobra un poco de nata, podemos decorar la parte superior con ella.

 Harina: podéis usar el mix comercial de harina sin gluten que más os guste o vuestra propia mezcla casera.

Bizcocho: si os apetece, le podeis añadir un poquito de esencia de vainilla o ralladura de naranja / limón.

Para asegurarnos de que el bizcocho no se desmiga tanto al cortarlo, hay que dejarlo enfriar completamente. Incluso hacerlo de un día para otro y mantenerlo envuelto en film transparente. 

Almíbar: la cantidad que pongáis en cada va en función del gusto de cada uno. Pero hay que tener en cuneta que si ponemos mucho, el bizcocho se “emborrachará” y con poco, quedará más seco. 

Soplete: no pasa nada si no tenéis soplete y no se puede quemar un pco la superficie de la tarta.

Molde: en este caso yo hice el bizcocho en un molde de 15 cm de diámetro. Si queréis hacer una tarta más grande, aunmentad las cantidades de todo en función de los huevos.

contiene-huevos-lacteos-frutos-secos

Espero que os haya gustado esta propuesta de la clásica tarta San Marcos.

Pero si lo que os apetece es algo más innovador, estoy segura de que ésta tarta de chocolate y cacahuetes os va a encantar.

Helena 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *