Tronquitos “Red Velvet” sin gluten

troncos red velvet sin gluten
 
Hoy os traigo una receta que la verdad, surgió de la más pura improvisación.
 

La semana pasada preparé un red velvet, por supuesto, sin gluten.

Para las que no lo conozcáis, el “red velvet” (terciopelo rojo) es un bizcocho que tiene la peculiaridad de que es muy rojo (por el colorante que se le pone de este color); y que además tiene un sabor “diferente” porque el buttermilk que se utiliza para hacerlo, le aporta un sabor que a mí me recuerda a los tigretones que me comía (pocos la verdad), cuando era pequeña.

Como os decía, estaba yo haciendo como os decía el bizcocho y me sobró un poquito de masa y pensé: esto hay que aprovecharlo.

Así que me salió la vena creativa y salieron estos tronquitos que os puedo asegurar, a mis hijos entusiasmaron. De hecho apenas pude sacarles fotos porque fue llegar los enanos a casa y literalmente, devorarlos.

Os dejo con las fotos y la receta.
 
 
 
Ingredientes
150 gr de harina sin gluten:
100grs  Mix Doldi Schar y 50 grs de trigo sarraceno
15 gr cacao en polvo
2,5 gr de levadura sin gluten
2,5 gr de bicarbonato
70 gr mantequilla
10 gr de aceite de girasol
120 gr de azúcar
1 huevo
colorante rojo
1,5 gr de goma xantana
sal
Chocolate blanco sin gluten (en este caso de Mercadona)
115 ml de buttermilk *
 
Elaboración
– En un bol, tamizamos las dos harinas junto con la levadura, el bicarbonato, la goma xantana, el cacao y la sal. Reservamos.
 
– En la amasadora, batimos la mantequilla junto con el aceite y cuando estén integradas, echamos el azúcar y seguimos batiendo.
 
– Cuando estén bien homogéneos, vertemos el huevo y dejamos batir hasta que espumen y aumenten su volumen.
 
– Ahora iremos echando poco a poco la mezcla de las harinas alternándolo con el buttermilk de esta manera: harina-buttermilk-harina-buttermilk-harina.
 
– Cuando veamos que la masa está homogénea, añadimos con un palillo el colorante rojo  Hay que poner bastante porque cuando horneamos el bizcocho, siempre pierde color.
 
– Horneamos en el molde elegido. En este caso la puse en el que tengo de silicona de Silikomart para darles la forma de los tronquitos y los horneé 30 minutos a 180 grados, cubiertos por papel de plata para evitar que se quemasen. Hay que tener en cuenta que es un bizcocho que tarda mucho en hacerse, por lo que en estas cantidades tan pequeñas hay que tener cuidado para evitar que se queme,
 
– Una vez horneados, dejar que se enfríen en una rejilla.
 
Decoración
– Mientras los bizcochitos se enfrían, derretimos el chocolate blanco al baño maría para evitar que se queme (también se puede fundir en el microondas pero yo prefiero el baño maría).
 
– Una vez fundido el chocolate, lo vertemos en los moldes donde habíamos horneado los bizcochos, dejamos que se asiente unos minutos y ponemos encima los bizcochitos, haciendo un poquito de presión sobre ellos para que se peguen bien al chocolate.
 
– Metemos el molde al frigorífico y lo dejamos enfriar al menos dos horas para que el chocolate vuelva a solidificarse y adherirse bien al bizcocho.
 
Pasado el tiempo, desmoldamos con cuidado y ¡¡listos para comer¡¡.
 
Notas
↪  Para hacer el buttermilk casero, poner los 115 ml de leche en un vaso y añadirle una cucharada de zumo de limón. Dejarlo reposar unos 10 minutos. El aspecto que tendrá pasado este rato es de leche cortada, pero eso es precisamente lo que queremos.
 
↪ Por supuesto, la cobertura se puede hacer con chocolate negro o con leche.
 
↪ Lo mismo con el bizcocho. Podeis poner el que mas os guste. Aunque es verdad que la combinación de colores rojo y blanco queda muy llamativa.
 
↪ El molde de Silikomart con los que los hice sirve tanto para hornear bizcochos como para hacer helados.
 
↪ (El colorante rojo que yo uso es el de “Sugarflarir” (fijaros siempre que sea sin gluten) y lo compro aquí.
 
 
Ya me contareis si los hacéis que tal os parecen.
Un besote grande
Helena

One Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *