Helsinki en un día y con niños

Un día de turismo en Helsinki con niños

Un día en Helsinki.

Helsinki fue la primera de las paradas del crucero por el Mar Báltico que hicimos el verano de 2019.

En este post os conté dónde comimos sin gluten en la capital finlandesa.

Y hoy os voy a contar que es lo que “turisteamos” en el día que estuvimos en dicha ciudad.

Supongo que si se quiere profundizar mucho en la ciudad, 7 horas no dan para ello.

Pero en mi opinión, Helsinki si te organizas bien, se puede visitar en un sólo día, así que os voy a contar lo que hicimos nosotros, que en general, vimos todo lo que queríamos ver.

Desde luego, si algo aprendí de hace un crucero fue que si quieres aprovechar las horas que tienes para visitar las ciudades, hay que madrugar.  

Así que para las 8 de la mañana (o antes) ya estábamos saliendo todos los días del barco.

 

♦ Al final del post tenéis dos mapas: uno con los lugares para comer sin gluten y otro con los principales atractivos turísticos de Helsinki.

Transporte en Helsinki

El puerto de Helsinki está muy cerca de la ciudad, a la que se puede llegar caminado (una media hora) o en transporte público (autobús), como hicimos nosotros.

Como además teníamos idea de hacer varias rutas en bus, nos bajamos la aplicación para móviles HSL y a través de ella cogimos tickets de un día para todos (8€ adultos – 4€ niños de 7 a 17 años). 

Este pase resulta viable si vais a hacer 3 o más rutas en bus en un mismo día.

 

Un día en Helsinki

Os voy a contar la ruta que hicimos nosotros en unas 7-8 horas, que es lo que tuvimos para conocer la capital finlandesa.

  • Isla de Suomenlinna.

Cogimos el bus 17 en la salida del puerto y nos dejó en la plaza del mercado, centro neurálgico de Helsinki.

Allí mismo nos montamos en un Ferry (sirve el mismo billete de autobús) y en 10 minutos estábamos en la Isla de Soumenlinna.

Declarada patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una pequeña isla donde acutalmente viven unas 800 personas y que durante muchos años sirvió de fortaleza para evitar tratar el avance del ejército Ruso.

Hay que seguir la “ruta azul” que es la que te va guiando por los diferentes lugares que tiene y es una delicia pasear porella.

Nosotros además llegamos para las 8 y media de la mañana y estuvimos prácticamente solos, lo cual hizo la visita, aun más especial.

Nos quedamos eso sí, sin poder visitar el submarino porque abrían a las 11 de la mañana.

Faro de la isla; vistas del golfo de Finlandia y casas excavadas.Isla de Suomenlinna, Helsinki. Finlandia

A mis hijos les encantaron las casa excavadas, que decían, les recordaban a las de el “El señor de los anillos”.

Y a mí me encanto, al mirar el mar y estar tan al norte de latitud, lo “redonda” que se ve la tierra.

  • Un paseo por el centro de Helsinki.

De nuevo cogimos el Ferry para volver al centro de la ciudad y prácticamente al lado de la Plaza del Mercado, está la iglesia ortodoxa de Uspenski.

Una pena que al ser lunes, nos la encontramos cerrada. Pero nos encantó por fuera.

De allí caminado como a 10 minutos y ubicada en la plaza del Senado, está la otra gran famosa catedral, en este caso, luterana, la cual también estaba cerrada. Pero verla por fuera con esa escalinata tan impresionante, ya merece la pena.

catedral Uspensky Helsinki
turismo en Helsinki con niños
Izda: Catedral ortodoxa de Uspensky. Arriba: Catedral Luterana

Seguimos caminando hasta llegar a la estación de tren. Construída en ladrillo rojo (típico de esa zona) y de estilo art decó, destacan sus grandes estatuas de la entrada (inspiración para la película) y la gran torre con el reloj.

Allí mismo cogimos un bus que nos llevó directos a la famosa Iglesia de la roca.

Llamada así porque está excavada literalmente en una roca, es una preciosidad y tiene un órgano espectacular. 

iglesia de la Roca, Helsinki
  • Monumento de Sibelius.

Sacando rendimiento de pase de bus de día que habíamos comprado, volvimos a coger uno más que nos llevó hasta el parque donde se encuentra el monumento de Sibelius.

600 tubos de acero que lo que para muchos (entre los que me incluyo) nos asemeja a un órgano; en realidad lo que el autor quiso “plasmar” era un abedul, árbol icónico de Finlandia.

Sea como sea, a mí me encantó y además el parque donde se ubica es perfecto para descansar un rato y dejar que los más pequeños corran y se diviertan por los espectaculares columpios de la zona.

monumento Sibelius en Helsinki

Con un autobús más, nos fuimos de nuevo cerca de la plaza del Mercado, no sin antes dar una vuelta por la calle comercial Aleksanterinkatu (ufff con con nombres finlandeses).

Quizá sea una tontería, pero me gusta siempre que puedo darme una vuelta por las calles comerciales de las ciudades.

 Cierto es que a día de hoy, las grandes marcas están por todos lados y se ha pedido el encanto de ver cosas “originales”; pero siempre hay un punto distinto en cada lugar. Y me gusta observarlo.

Mis queridos hijos decidieron que querían probar el menú finlandés del McDonalds (en este post os cuento con detalle donde poder comer sin gluten en Helsinki).

Izda: Estación tren Helsinki. Arriba: paseo hacia el puerto de cruceros. Abajo: gaviotas locas de la Plaza del mercado

Y tras ello, volvimos de nuevo a la plaza del mercado, donde los mayores pudimos degustar de un plato de salmón con verduras que estaba espectacular.

Descansamos un rato sentados en el puerto, aprovechado que había salido el sol y la temperatura era más alta; riéndonos con las “gaviotas locas” que en cuanto te despistabas, te llevaban todo lo que tenías en la mano y curioseando en todos los puestos que hay, tanto de comida como de cosas típicas finlandesas (mucho reno, gorros invernales y miles de cosas de Papa Noel).

A las 16:30 cogimos el bus que nos llevó al barco.

En resumen, en unas 7 horas vimos lo “fundamental” que tiene Helsinki.

Anduvimos unos 10 km y amortizamos de sobra el pase diario de bus que compramos.

Por supuesto, Helsinki tiene museos y más atractivos que ver, pero en mi opinión, es una ciudad que se puede hacer en un día de parada de crucero.

Espero que os haya gustado esta nueva propuesta de guía de turismo, en este caso por Helsinki, que complementa a la de dónde comer en ella sin gluten.

Helena

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