Día del celíaco

Día del celíaco

Día del celíaco.

Mañana se celebra el día Nacional del Celíaco. Y yo, que a veces soy un poco intensa, creo que el post de hoy se lo debía a esta «enfermedad» que, algo me ha quitado, pero curiosamente, tantas cosas buenas me ha traído.

Porque sí, os aseguro que si pongo en una balanza estos últimos 9 años desde el diagnostico, veo más cosas buenas que malas.

27 de mayo. Día del Celíaco

Por supuesto, me gustaría no ser celíaca.

Y me gustaría mucho más que Nicolás, mi hijo, no lo fuese. Porque nos guste o no, nuestra vida siempre es más complicada con la amiga celiaquia siempre en la mochila.

Sin embargo si tengo que hacer una reflexión profunda y más, tras los últimos años que nos ha tocado vivir, con todos los avatares que no hace falta mencionar, ser celíacos es sólo, algo más en mi vida.

En realidad, es algo grande y algo pequeño a la vez.

Ser celíaca me ha permitido encontrar mi trabajo en el mundo.

Porque os puedo asegurar que siento pasión por lo que hago. Aunque a veces me queje, como todos. Pero sé lo afortunada que soy pudiendo hacer lo que más me gusta en el mundo.

Y si cuando además de disfrutar, lo haces pudiendo conocer a gente maravillosa que te aporta, enseña y comparte, entonces ya es lo más (no nombro a nadie pero sé quien se dará por aludid@ aquí).

Reivindicaciones celíacas

Y ahora vamos con las reivindicaciones, que para eso es en parte este día. Visibilizarnos, que nos conozcan y sepan realmente cuales son nuestras dificultades.

Y si algo soy en la vida, es luchadora y reivindicativa por lo que creo.

Me gustaría que los médicos, desde la atención primaria hasta los especialistas, tomaran conciencia de que esta enfermedad es eso, una enfermedad autoinmune, con lo que eso conlleva, comporta y afecta. Tal vez entonces, lleguemos antes a los diagnósticos y se eviten muchos sufrimientos.

Entiendo que es complicado, pero tengo claro que cuando hay implicación y formación, la hostelería hace las cosas muy bien.

Lo sé, mi mente vuelve a Italia una vez más. Pero son el claro ejemplo de que si se quiere, se puede.

«Manolete, manolete, si no sabes, para qué te emtes». Esto me lo decía muchas veces mi abuela.

Pues bien, señoras y señores del mundo: «no, ser celíaco gracias a Mercadona y a la carta de alérgenos de todos los restaurantes no es fácil».

De verdad, un mes. Tan sólo un mes con sus celebraciones, su día a día, sus fiestas, cumpleaños, tal vez una boda; vacaciones o un viaje de trabajo; horas de leer etiquetas en los supermercados….

Sólo un mes a dieta estricta sin gluten. Y luego me volvéis a decir que «es fácil ser celíaco». 

Gracias

Y en el turno de los agradecimientos, GRACIAS:

Gracias a todas las empresas que cada día elaboran más productos sin gluten. Y cada vez mejores. Las cosas como son.

Lo sé, los precios son los que son. Pero eso da para otro debate.

Gracias a los restaurantes que nos cuidan, se forman y hacen lo posible por que salir a cenar fuera no sea una tortura e implique estar luego 2 días en el baño y hechos polvo.

Gracias a las asociaciones, porque algunas funcionan de lujo, que tanto están currando. Gracias de todo corazón.

Gracias a Adriana, Lorena, Dany, Ricardo, Cristina, Mateo, Clara, Bea, Lorena y muchos y muchas que me dejo.

Bloggers, instagramers, influencers… me da igual el término. Pero gracias. Porque entre todos seguiremos dando caña para que este día reivindicativo sea cada día más potente.

Y por supuesto, gracias a todos y todas vosotras. Siempre.

Helena

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