jueves, 24 de mayo de 2018

Tartas decoradas con fondant sin gluten

Hola buenos días. 

Hoy toca un post diferente.

Aunque soy Socióloga de formación y mi carrera profesional siempre estuvo ligada a los recursos humanos y la prevención e riesgos laborales; tras el nacimientos de mis hijos y por una serie de circunstancias, dejé de trabajar fuera de casa.

Años después, describí el mundo de las tartas decoradas que tanto se llevan en países anglosajones y sudamericanos. Y me quedé fascinada con ellas.

Decidí formarme y para poder hacer bien las cosas y en 2011 nació Oh, ¿pero esto se come? mi otro blog, donde reflejo todos los trabajos que voy haciendo.

En 2014, cuando la celiaquía llego a nuestra vida, tuve que reinventarme.

Yo, que vivía rodeada de harina de trigo por todos lados y ¡¡ahora no podía ni olerlo¡¡ Pero así es la vida así que seguí haciendo lo mismo... pero sin gluten.

Sé que hay mucha gente son detractora de este tipo de repostería: que si las tartas son malas, que si tiene mucha azúcar, etc..

Tal vez lo que desconocen es que su interior son ricos bizcochos (siempre y cuando se hagan bien) y que si no te gusta el fondant, puedes os puedes "pelar" la tarta como si fuese un plátano y listo.

Sin duda, para mí lo mejor que tiene hacer este tipo de repostería es poder personalizar absolutamente lo que cada uno desea reflejar en ellas: desde un deporte, un hobby o un momento especial de la vida.

Y ver las caras de sorpresa cuando las personas ven sus tartas, compensa por todas las horas de trabajo que hay detrás de cada una de ellas. Porque si, llevan muchas, muchas horas de trabajo detrás.

Así que hoy os enseño una pequeña muestras de algunas de las tartas que he hecho a lo largo de estos años.





La verdad es que se me queda muchísimas en el tintero y elegir entre más de 250 tartas es complicado porque cada una tiene su historia detrás. Son muchas horas de trabajo pero os puedo asegurar que muy, muy disfrutadas.

Espero que os hayan gustado mucho.

Nos vemos el lunes,
Helena

lunes, 21 de mayo de 2018

Helado de fresa

Hola buenos días.

Hoy precisamente hace dos meses que la primavera llegó al calendario. Pero digo bien, al calendario, porque lo que es a Pamplona, se ha debido olvidar donde estamos.

Aunque no os lo creáis, seguimos con abrigos. De invierno, de puro invierno.

Pero yo ya estoy saturada así que he decidido hacer el primer helado casero aprovechado precisamente el final de la temporada de fresas.

En este blog tenéis otras recetas de helado como este helado de Nutella, este irresistible de tarta de queso, o estos polos de coco y moras.

Y hoy voy como os decía, con uno de fresas que sabe a fresas. Tal vez por que están maduras, porque me encantan o porque es de los primero que me como este año, este helado se ha convertido en uno de mis preferidos. Y mirad que yo soy de chocolate eh¡¡¡ pero esta tannnn bueno. Y lo mejor de todo, es sencillisimo de hacer.
Ingredientes
500 gr de fresas
250 ml de nata 35% materia grasa
130 gr azucar glass
50 ml azucar invertida (receta aquí)
zumo de un limon o una naranja
Elaboración
- Limpia las fresas y quítales los pedúnculos. Reserva

- Monta la nata (imprescindible que esté mu fría). Reserva

- En una trituradora, pon los trozos de fresa y bátelos hasta que tengas un puré. 

Si lo haces en la Thermomix, no hará falta colarlo. Si tu trituradora no es tan potente, cuéla el puré en un tamiz para evitar las pequeñas pepitas.

- Mezcla el puré de fresas con el azúcar glass, el zumo del limón/naranja y el azúcar invertido.

- Finalmente, añade la nata montada, bate despacio hasta que todos los ingredientes estén integrados y vuelca sobre el molde elegido.

- Deja reposar en el congelador y pasadas dos horas, vuelve a triturar el helado. De esta forma no se cristalizará (aunque con el azúcar invertido, esto es difícil).

- Vuelve a poner el helado en el molde y deja congelar unas 24 horas.

Notas
- Si no tenéis azucar invertido, poned la misma cantidad de azúcar glass. Lo que hace dicho azúcar es evitar la cristalización de los helados dejándolos más cremosos.

- La nata la podeis sustituir por dos yogures naturales tipo griego.

- Si no podeis tomar lactosa, buscad yogures que no la contengan y aunque no sean tan cremosos como los griegos o la nata, el helado sale igual de rico.


ALÉRGENOS: esta receta contiene lácteos.




Os animo a hacerlo porque os aseguro que es un helado de fresas que sabe a fresas, y además siempre son mejores los helados caseros que cualquiera comprado.

Un besote
Helena

jueves, 17 de mayo de 2018

Madrid sin gluten

Hola buenos días.

Hace un par de semanas me hice una escapada de fin de semana con amigas a mi adorada Madrid. 

En ella viví 4 importantes años de mi vida y cada vez que vuelvo, es como tener la sensación de que nunca me he ido del todo. Sobre todo porque sigo conservando maravillosos amigos y amigas.

Si hablamos del tema del gluten y la celiaquía, creo que Madrid es una de las capitales europeas que he visitado que más y mejores restaurantes tienen para poder comer. 

Y digo más, por número, pero también mejores por el conocimiento que tienen de nuestra enfermedad. Así que cuando me puse a buscar lugares donde comer, me fue difícil elegir. Y eso, para nosotros los celiacos, es una maravilla.

Al final, os cuento por que restaurantes nos decantamos y mi experiencia en ellos.

Con varios restaurantes ubicados, nosotras estuvimos en el de la Plaza Carlos Carbonero, en El Barrio de Malasaña.

En su carta vienen marcados los platos que podemos comer. pero ya sabemos que esto no es fiable para nosotros porque el tema de la contaminaron cruzada no nos garantiza nada. 

Así que yo saque mi lado preguntón y debo decir que la camarera se portó genial, pregunto todo lo necesario a cocina y al final me decanté por un pollo al curry "" que os digo, estaba buenísimo. Un pelin picante para mí, pero es que yo no aguanto nada de nada el picante. 

No tenían pan pero si cerveza y postre no pedí porque con el plato de pollo me quedé llena.

Ubicado en el Teatro de La Latina, frente al Mercado de la Cebada, cuentan con una extensa carta para celiacos y además conocen bien la celiaquía. 

Tengo que deciros que me costó elegir que comer porque eran muchas las cosas apetecibles que elegir. al final me decanté por unas tostadas y una mega-croqueta con base de pisto que estaba impresionante.

Me quede con ganas de probar sus famosas patatas bravas, pero no me entraba nada más. Para la próxima, porque sin duda, repetiré.

Contaros además que los fines de semana tienen un estupendo brunch.

Artemisa
Con dos localizaciones en Madrid, es un restaurante vegetariano y 100% sin gluten.

Yo tengo que reconocer que tras 4 años de diagnostico, cuando llego a un restaurante, abro la carta y puedo elegir todo... me sigo emocionando.

Decidimos pedir 3 platos para compartir: una pizza, unas bolas de calabacín y unas berenjenas rellenas y nos gustó todo mucho. Además nos sacaron un pan de trigo sarraceno con varias salsas y no sabéis como nos pusimos. ¡¡Y eso que la celiaca era solo yo¡¡

Aloha PoKe
Recomendado por Dani de Singlutenismo, es un pequeño local ubicado en el barrio de Chueca pensado para comer en plan rápido o llevarte tu comida en un bowl, que es lo que hicimos nosotras porque teníamos el viaje de regreso y comimos en el tren.

Comida saludable, podemos elegir para hacer nuestro poké (plato hawaiano que consiste en una base de cereales acompañados de proteína y vegetales y fruta) prácticamente casi todos los ingredientes.

Comida rápida, saludable y os digo que muy rica.

Mi poké lo compuso una base de quinoa, pulpo cocido, aguacate, mango, piña y semillas de sésamo. Delicioso la verdad.

Y estos son mis últimos descubrimientos sin gluten en Madrid.

La verdad es que da gusto ir a una ciudad y tener variedad donde elegir y además, de forma segura.

Un besote y hasta el lunes.
Helena

lunes, 14 de mayo de 2018

Bizcocho con Aquafaba

Hola buenos días.

Los que me seguís en Instagram, el viernes me vistes como hacía esta recta en directo a través del stories y además descubristeis que es el Aquafaba.

Para los que no, os lo cuento.

El o la aquafaba es el líquido espeso y generalmente de color amarillento que resulta de colar las legumbres en conserva previamente cocidas. 

Y ahora os preguntaréis: ¿de verdad podemos aprovechar ese líquido?, ¿cual es su gran innovación?

Pues aunque parezca mentira, es un sustituto fantástico del huevo. Lo cual convierte a la aquafaba  en un ingrediente esencial en las elaboraciones de recetas para intolerantes/alergicos al huevo o personas veganas o vegetarianas.

Generalmente el que más se utiliza es el de los garbanzos, por tener un sabor más neutral, pero podéis colar lentejas, alubias blancas, cualquier legumbre y usarlo.

Tiene además la ventaja de que se puede congelar y usarlo cuando más nos convenga.

Y como decía antes, no os preocupéis por el sabor. Tras el horneado, no se nota nada. Y especialmente si a nuestra receta le añadimos aún ingrediente que le aporte un sabor intenso como esencia de vainilla, canela, chocolate, etc...

Con respecto a las cantidades, los pongo las que se estiman aproximadas, pero todo es jugar un poco con la textura que queramos conseguir.

* Para sustituir 1 huevo: 45 ml aquafaba (3 cucharadas)
* Para sustituir 1 clara: 30 ml aquafaba (2 cucharadas)
* Para sustituir 1 yema: 15 ml aquafaba (1 cucharada)

Y ahora vamos allá con la receta.
Ingredientes
135 ml de Aquafaba
2 medidas de yogur de azúcar
3 medidas de yogur de harina sin gluten
1 medida de yogur de AVOE (aceite virgen oliva extra)
1 yogur natural (en este caso sin lactosa)
15 grs de levadura de repostería
2,5 grs toma xantana
Elaboración
Pre calentamos el horno a 170º calor arriba y abajo

Tamizamos las harinas junto con la goma xantana y la levadura. Reservar.

Batimos la aquafaba con el azúcar a velocidad alta hasta que tengamos una especie de merengue blanco y firme.

Añadimos el aceite y seguimos batiendo.

Incorporamos el yogur y seguimos batiendo.

Bajamos la velocidad de la amasadora y vamos vertiendo las harinas despacio, dejando que se integren bien a la masa.

Echamos la masa a nuestro molde elegido y previamente engrasado y horneamos entre 40 y 45 minutos, dependiendo del horno/molde o hasta que veamos que a pinchar con un palillo, este sale limpio.

Al sacar del horno, dejamos 10 minutos en el molde y desmoldamos en una rejilla hasta que se enfríe por completo.

Notas
* Con respecto al harina, en mi caso yo puse una mediada de Mix Dolci de Schar, otra de harina de algarroba (de ahí el color a chocolate del bizcocho) y otra de harina de arroz integral.
* Si no teneis problema con la lactosa, podéis poner un yogur con ella, un yogur griego, o incluso 125 ml de nata para hacerlo más cremoso.
* Si no os gusta el AVOE por su intenso sabor, podéis poner aceite de girasol.
* Si sois intolerantes a la proteina de leche de vaca, sustituid el yogur por 125 ml de la leche vegetal que más os guste.
* Por la ausencia de huevo, el bizcocho no es tan esponjoso como los que estamos habituados a comer.

ALÉRGENOS: este bizcocho NO CONTIENE ni lactosa, ni huevo ni gluten.

Os animo a probar alguna receta con la aquafaba y me decís que os ha parecido. A mí me sorprendió que cuando lo mezclas con el azúcar, en cuestión de nada se monta un merengue muy espeso y firme. ¡¡Todo un descubrimiento que estábamos desperdiciando¡¡

Un besote y hasta el jueves.
Helena