lunes, 19 de mayo de 2014

Nuevas experiencias, nuevos momentos

Hola buenos días.

Hace mucho que no escribo un post sobre lo que va siendo nuestro día a día en este mundo "sin gluten", y la verdad es que este último mes ha dado para mucho porque hemos tenido cumpleaños varios y excursiones diversas, así que aquí va un poco mi experiencia.

El 24 de abril mi "celiaquito" cumplió 6 años. Como ya os conté, nos pillo de viaje en Holanda así que lo celebramos a la vuelta con dos fiestas: una con la familia y otra con sus amigos del colegio.

Desde el primer momento tuve claro que todo lo que habría para comer ambos días sería sin gluten. Quería que Nicolás se sintiese completamente libre para poder comer lo que fuese sin que me tuviese que mirar con esos ojillos que pone en ocasiones. Esos ojillos de "pena" porque sabe que la respuesta ante el alimento en cuestión, va a ser negativa. Y aunque lo lleva genial y no suele protestar, era su cumple y ese día, le tocaba "ganar a él".

La verdad es que, y aunque sea un tópico, gracias a Mercadona es fácil hacer una compra básica con productos variados sin gluten para un cumpleaños infantil. Y con respecto a los postres, dedicándome a lo que me dedico, no hubo problema alguno.

Para la celebración en casa, hice la tarta de Batman que os enseñé en esta entrada; y para el cumple con sus amigos el "Circuito de coches". Por dentro era un bizcocho de chocolate negro relleno de swiss merengue buttercream de fresas (prometo receta).

Otra de las nuevas situaciones a las que nos hemos tenido que "enfrentar" estos días, ha sido a una excursión al monte con comida incluida en un restaurante de un pequeño pueblo del Pirineo Navarro, organizada por el "Club de Montaña" del cole de mis niños.
A la hora del almuerzo, sin problemas: bocata de tortilla de patata con pan maravilloso de Schar. No se si lo habeis probado pero desde que lo descubrimos en el Restaurante Da Nicola en Madrid, a mi enano no hay manera de darle otro. Y la verdad, es que está buenísmo. Viene congelado pero se descongela rapidísimo y es sin lugar a dudas, el más parecido a los "glutonianos" que he probado nunca.

Luego llegó la hora de la comida y como os decía, era en un restaurante de un pueblo del pirineo Navarro y apenas habían oído hablar del gluten. Así que yo iba preparada y me llevé de casa una ensalada de arroz, maíz, caballa y jamón frito. De segundo, hable con el cocinero y me aseguró que me podía preparar unas pechugas a la plancha sin nada de contaminación, así que eso nos tomamos ni enano y yo.
Postres por supuesto nada, pero para eso está la fruta, maravillosa, sana y siempre una fantástica alternativa.

Los niños más pequeños de la excursión en mitad de una pradera.

Hablando con algunas de las mamis, me decían que llevo esto de la celiaquía con "humor" y alegría. Y yo me pregunto: "¿nos queda otra opción". En esta vida hay que enfrentarse a todo lo que nos toca de la mejor manera posible. Y como sabéis, siempre he tenido claro que la celiaquía no nos va a dejar en casa. Y todo lo que voy contando en este blog, es prueba de ello. Sólo es cuestión de organización.

Un besote y hasta el jueves.
Helena

2 comentarios:

  1. Que bien Helena si ahora que son los inicios que es cuando mas cuesta , te lo tomas asi , mas adelante todo sera mas facil , seguro, los celiacos tenemos muchas opciones para no quedarnos en casa.

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  2. Me alegro de que lo llevéis lo mejor posible y poco a poco, normalidad, dentro de lo que cabe, y no os privéis de viajar y otras actividades. Un besico. Feliz martes.

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