lunes, 28 de abril de 2014

Viaje a Amsterdam (parte I)

Hola buenos días.

Como se suele decir: "se acabó lo bueno". Vamos, que comenzamos de nuevo la rutina tras la Semana Santa y sobre todo, tras nuestras vacaciones por tierras holandesas.
La verdad es que si me pongo a escribir contándoos todo, creo que no pararía. Pero en resumen: nos ha encantado. La ciudad de Amsterdam es preciosa. Nos ha acompañado además muchísimo el tiempo y para rematar la faena, el día que nos volvíamos celebraban "el día del Rey" así que desde el día anterior toda la ciudad estaba engalanada con miles de globos y banderines naranjas en honor a su color.
Hemos hecho además varias excursiones fuera por los alrededores. Pero como el tema da para mucho, voy a escribir un par de post para no aburriros demasiado.


Allá vamos con el primer resumen.

- Aeropuerto de Madrid: 
El vuelo lo hicimos con KLM desde Madrid a Amsterdam y como era un viaje corto ya nos habían avisado de que no disponían de comida sin gluten, así que yo en mi bolso llevaba un buen arsenal de galletas, barritas y fruta para mi enano y para mí.
En la maleta de facturación metí jamón, salchichón, galletas, latas de caballa y hasta una tortilla de patatas del Mercadona... jajaja. La maleta pequeña de cabina también iba llena de comida: neskuik, tortitas, galletas, chocolate, pan... Todo sin problemas. Lo que sí nos miraron uno por uno fue los zumos y batidos (sin lactosa) que llevábamos. Nos pidieron el certificado médico de celiaquía y tras verlo y meter cada uno de los bricks en una maquinita (que imagino que analizaba el contenido de los mismos) no tuvimos más problemas.

- Amsterdam ciudad:
Como os comenté en un post anterior, nos hemos alojado en un apartamento. Decidimos que era la mejor de las opciones y sin duda, hemos acertado. Por si os interesa, lo reservamos a través de la agencia Friendlyrentals (con la que reservamos muchas veces y siempre muy bien) y el apartamento en concreto es ESTE. Deciros que es precioso y en el mismo centro de Amsterdam. Se podía ir andando a todo los sitios y eso, teniendo en cuenta que íbamos con dos niños de 6 y 7 años es todo un lujo. Además te permite sentirte por unos días como un holandés más.
Mis enanos y yo en nuestra "casita holandesa", como ellos le llamaban
Amsterdam nos ha encantado: es relativamente pequeña, agradable y llena de mil lugares pintorescos. Visitamos todo el centro (el Begijnhof, la Casa de Ana Frank, el barrio rojo, el mercado de las flores, la Plaza Damm, y el palacio real -del que vimos salir a la reina Máxima y a la ex Reina Beatriz de Holanda); la gran plaza de los museos, donde están el Van Gogh Museum y el Rijksmuseum (aunque contaros que no entramos porque había muchísimas colas y con los enanos no nos pareció lo mejor); nos montamos en uno de los barquitos que te dan un paseo por los canales y pasamos una tarde entera en el museo de ciencias NEMO, un verdadero paraíso para los niños.
Museo de Ciencias NEMO
Comiendo en Amsterdam sin gluten:
Yo que soy muy "cuadriculada" en lo que respecta a preparar los viajes, me llevaba una lista de todos los restaurantes donde sabía que podíamos comer sin gluten, "glutenvrij" como ellos dicen.

Al final, y teniendo en cuenta que con mis hijos comer fuera de casa no es lo más fácil del mundo, acabamos haciendo casi todas las comidas en el apartamento. Para ello hicimos una buena compra en el famoso supermercado Albert Heijn, que es como nuestro Mercadona. Tienen su marca blanca perfectamente etiquetada sin gluten (y sin lactosa) así que pudimos comprar pan, leche sin lactosa, salsa bogloñesa, unos brownies que estaban buenísimos, natillas, chocolate, una especie de nocilla, pan rallado... Aparte claro está de productos naturales que en origen no llevan gluten (fruta, carne...). Tienen además un pequeño stand de productos de Schär y otras marcas holandesas sin gluten, donde compramos pasta y alguna galleta. Hay muchos Albert Heijn por Amsterdam, pero el más grande que yo encontré es el que está en la parte trasera del Palacio Real, tras la Plaza Damm.

También paseando por el centro, encontré De Tunien, una tienda de productos naturales donde hay una parte dedicada a los alimentos sin gluten. Hay varias en por la ciudad.

Restaurantes:
Haesje Claes. Típico restaurante de comida holandesa, con una decoración clásica y antigua. Hicimos la reserva a través de mail. 
Tienen carta propia de alimentos sin gluten, incluyendo un menú infantil. Este costaba 11€ e incluía el plato que veis de la pechuga de pollo con todo lo demás y un postre (mi hijo pidió helado de vainilla con un pancake). En mi caso, yo pedí una sopa de espárragos y un salmón con puré de zanahoria. Estaba todo delicioso, incluyendo el pan. 
Para la parte de la familia "no celíaca" la carta es muy extensa y además está en castellano (la sin gluten sólo la tienen en inglés). En total, los cuatro pagamos 80€ y debo deciros que todo estaba buenísimo.

Una de las tardes nos fuimos a merendar a Pancakes Amsterdam, que además estaba a un paso de nuestro apartamento. Los pancakes una especie de tortitas americanas, dulces o saladas. Allí las tenían con y sin gluten. Yo pedí una que estaba hecha de trigo sarraceno y queso gouda que estaba espectacular (ni foto le saqué... ains).

Para el último día dejamos Bagels and beans, pero cuando llegamos habían cerrado antes de tiempo debido a la fiesta del "Día del Rey", así que nos quedamos sin probarlos...... pero decidimos sustituirlas por unas patatas fritas, tan típicas de esta ciudad (eso sí, las de Nicolás y las mías sin salsa, para evitar problemas).


Me quedé con muchas ganas de ir a Belgist RestaurantPiqniqWagamamaCafe Piazza o Brasserie Keyzer. Todos ellos restaurantes a los que previamente había escrito y me habían confirmado que tenían menús sin gluten. Pero como os digo, con mis hijos, acertamos más preparando comidas más tipo "españolas" en casa.

Gracias si habéis llegado hasta aquí. Espero que os haya gustado este primer resumen de nuestro viaje por tierras holandesas. Como veis, ha sido muy fácil comer sin gluten y si puedo ayudaros en algo, estaré encantada de hacerlo.
En unos días, una segunda parte de "comiendo sin gluten por tierras holandesas".
MUAKKK
Helena

jueves, 24 de abril de 2014

Nicolás cumple 6 años

Hola buenos días.

Hoy es un día especial en nuestra casa. El 24 de abril de 2008, a las 11 y media de la noche, Nicolás, mi  hijo pequeño, mi "celiaquito" (como él mismo dice), decidía que era su momento de nacer. 6 años han pasado ya. 6 años que se han corrido a una velocidad de vértigo y que han dado para mucho. 
Nicolás es un niño que no deja de cantar, de bailar, de bromear; es un niño inteligente (y no lo digo sólo con amor de madre) al que los números le vuelven loco; un niño que adora a su amigo Miguel; al que le encanta el fútbol y el patinaje. Pero sobre todo Nicolás es un niño feliz al que, desde que se le diagnosticó la celiaquía, nos ha sorprendido por su madurez. Por fijarse el primero en las etiquetas de los productos; por rechazar chuches o caramelos ante la duda de si tiene gluten o no... 
También ha habido momentos complicados en su vida por una negligencia médica ocurrida cuando tenía tan sólo 15 meses, que tantas lágrimas nos costó. Pero afortunadamente Nicolás hoy cumple sus 6 años sano, feliz y al final, eso es lo único que importa.

Hoy cuando vosotras leáis este post, nosotros estaremos disfrutando del cumpleaños de enano de la casa en la ciudad de Amsterdam, ya que nos hemos escapado unos días de vacaciones. Así que esta entrada está programada y no hay ni receta ni nada más.

La foto que os pongo corresponde al bizcocho de yogur y chocolate que llevó Nicolás el ultimo día de cole para celebrar su cumple con sus amiguetes. Pero como tan sólo le pude sacar una foto deprisa y corriendo, prometo receta en unos días.

Es todo por hoy. Es un post distinto pero no podía dejar de felicitar a mi pequeño.
Besos mil.
Helena

lunes, 21 de abril de 2014

Croquetas de merluza sin gluten

Hola buenos días.

Hoy os traigo la primera receta que hice sin gluten desde que en casa sabemos que somos celiacos: unas croquetas de merluza que, por cierto, están buenísimas. Las hice con la Thermomix pero por supuesto, también se pueden hacer de la manera tradicional.

Como os digo, estas son de merluza, pero para la próxima las prepararé con bacalao; o con pollo y huevo duro. Se me ocurren un montón de ideas porque a mis enanos (y a los no tan enanos) nos encantan. Con estas cantidades me salieron 30 unidades. Yo no las hago demasiado grandes y además tengo un "truqui" para hacerlas que luego os cuento. Las que no nos comimos, las congelé ya hechas. Así luego el día que te apetecen las tienes en el conge, las descongelas en el micro y ¡¡a comer¡¡.

Reconozco que me daba un poco de miedo cuando fui a hacerlas, ya que me habían dicho que las mezclas con harinas "sin gluten" eran mas complicadas de manejar. Lo que hice fue hacer la masa un día y dejarla 24 horas en el frigorífico, de manera que cuando dí forma a las croquetas no me supusieron ningún problema.



Y ahora os cuento ese "truqui" que os he dicho antes. En realidad, se trata de mi nuevo "juguetito" culinario: una "croquetera" de la marca Tupperware. No soy yo de comprarme muchos trastos para la cocina, más que nada por falta de espacio donde guardar las cosas, la verdad. Pero cuando mi amiga Pili me hablo de este "cacharrín" me enamoré de él desde el principio, porque además es pequeñito.

Os quería subir el vídeo pero como no me deja, pinchad AQUÍ para verlo.
Un besote grande y hasta el jueves.
Helena


lunes, 14 de abril de 2014

Red Velvet Bundt Cake

Hola buenos días.

Hoy lunes supongo que muchas de vosotras estaréis ya de vacaciones. En Navarra hasta el miércoles es laborable y los niños tienen cole, así que aquí seguimos al pie de cañón.

La receta que os presento es mi adaptación de uno de mis bizcochos "glutonianos" favoritos, el "Red Velvet". Para quienes no lo hayáis probado, se llama así por su tono rojizo interior (que se consigue poniendo colorante rojo, sin más) y por un sabor un tanto peculiar que le aporta el "buttermilk" (o suero de mantequilla) y que a mí me recuerda un poco a las "panteras rosa" que alguna vez me comía de pequeña.

¿Y que es el buttermilk? os preguntareis algunas. Pues os lo cuento: Originalmente es el líquido que se obtenía al batir la nata para transformarla en mantequilla. Su aspecto es parecido a la de leche desnatada pero su sabor es ligeramente amargo como consecuencia de la maduración de la nata en dicho proceso de transformación. En repostería se usa frecuentemente para aumentar la esponjosidad y mejorar el sabor"

Cada vez con más frecuencia se va encontrando en algunos supermercados. No es mi caso en Pamplona, así que se puede hacer una versión casera bastante apañada. Luego os cuento como. De momento, un vistazo a las fotos para ir haciendo boca.




RED VELVET BUNDT CAKE

Ingredientes
230 grs de harina sin gluten (en este caso Mix Dolci de Schar)
20 grs de cacao en polvo sin gluten (Valor)
1 cucharadita de levadura
1 cucharadita de bicarbonato
250 grs de buttermilk (*)
125 grs mantequilla
240 grs azúcar
3 huevos
Colorante Rojo sin gluten (Sugarflair)

Elaboración
- (*) Para elaborar el buttermilk: ponemos 250 grs de leche y o una cucharada de vinagre o de zumo de limón. Removemos bien y dejamos reposar unos 10-15 minutos. Pasado ese rato, tendrá una sensación como de "leche cortada" pero de eso se trata.

- Precalentamos el horno a 170º (en el mío, generalmente se hornea a 180º)
- Tamizamos la harina junto al cacao, la levadura y el bicarbonato.
- Comenzamos batiendo la mantequilla y cuando esta esté cremosa, ponemos el azúcar y seguimos batiendo hasta que blanquee. 
- Agregar los huevos de uno en uno. Esperar a que el anterior esté bien integrado en la masa.
- Añadimos una cucharadita de colorante rojo y seguimos batiendo.
- Comenzamos echando 1/3 de la harina y batimos. Entonces se echa 1/3 del buttermilk. Seguimos batiendo y así hasta terminar siempre con la harina.

- Engrasar en molde elegido y hornear a 170º durante aproximadamente 50 minutos (o hasta que cuando indroduzcais un palillo, este salga limpio).
- Dejar en el molde hasta que este se enfríe un poco y desmoldar sobre una rejilla para que se atempere del todo.

NOTAS: si queréis hacerlo en versión "glutoniana", habría que cambiar la harina por una de trigo normal y para estas cantidades, poner sólo 2 huevos y 230 de buttermilk.

Espero que os haya gustado mi propuesta del día de hoy. Si os apetece rellenarlo, está delicioso con una crema de queso mascarpone.
Disfrutad mucho de las vacaciones. El próximo jueves no habrá publicación pero nos vemos de nuevo el lunes.
Un besote
Helena

jueves, 10 de abril de 2014

Todo el mundo es "experto" en celiaquía

Hola buenos días.

La vida en general tiene sus días buenos y sus días malos. Sus días fáciles y sus días "complicados". En la vida de un celíaco, digamos que esos momentos "complicados" son algunos más.

Dos meses llevamos ya Nicolás y yo comiendo sin gluten. Nada, ni una miga. Dos meses en los que mi niño ha dejado de quejarse de la tripa, de hacer "cacas feas", de tener la tripa hinchada y sobre todo, de tener un carácter irascible que muchas veces no entendíamos porqué. Ahora está todo el día cantando. En mi caso, tres cuartos de lo mismo: he vuelto a tener mi tripa plana, no tengo malas digestiones y tras muchos años, como lo que me da la gana (bueno, sin gluten claro está) y nada, nada me sienta mal. 

Antes de este tiempo. Yo no sabía mucho de celiaquía, como la mayoría de las personas. pero tampoco si alguien me decía que lo era, se me ocurría decirle ciertas cosas. Pero !!hay señoras y señores!! que atrevida es la ignorancia y que imbécil, con perdón, es muchas veces la gente.

Resumen de algunas de las cosas que en estos dos meses, he tenido que escuchar en incontables e innumerables ocasiones:
- "Va tranquila, ahora en Mercadona es todo sin gluten".
- Ah... eso de la celiaquía, es lo de no poder comer pan y galletas, pero ya está.
- Va, eso es una alergia y tranquila que se cura.
- Eres muy exagerada. Por un día que comas algo o por un caramelo que se coma tu hijo no os va a pasar nada.
- ¿Que grado de celiaquía tienes? porque hay grados y depende cual seas puedes comer más o menos gluten.
- Y ya lo peor para mí. Alguien que es celíaco: "yo es que soy medio celíaco. Vamos que no soy del todo, así que cuando me apetece, como algo con gluten y así me quito el "mono".

Al principio me ponía de los nervios. Y generalmente se me ponía una mala uva tremenda. Poco a poco cuando veo que alguien me va a saltar con una de estas, empiezo a contar hasta 10 (o 20 o 30 si hace falta), saco mi mejor sonrisa y hasta evito contestar algo o si lo hago, es algo muy cortante y educado que no de pie a mucha más conversación.

Yo entiendo que la gente no tiene por qué saber de celiaquía. Como he dicho antes, yo tampoco sabía apenas de ella. Pero ¿por qué la gente se atreve a meterse en tu vida, o a darte consejos? la verdad es que es algo que nunca he entendido. No en este tema, sino en la vida en general. Y lo llevo regular, para qué mentiros.

En fin, supongo que hay cosas que no se pueden evitar. Al final tu vida la haces con tu entorno más cercano: familia y amigos. Y si estos lo tienen claro, suficiente. Pero que difícil es a veces poner una "falsa sonrisa" cuando lo que te apetecería es soltar un buen discurso y dejar a más de uno KO.

Ufff... menudo desahogo... jajajaja.
Feliz fin de semana.
Helena


lunes, 7 de abril de 2014

Valencianas de Naranja

Hola buenos días.

Hace poquitos días pasaba por una librería de la que soy bastante asidua e inmediatamente me llamó la atención un libro. Se llamaba "Pastelería sin gluten", de Hanna Miles y no dudé ni un segundo en entrar, ojearlo y decidir al instante que me lo llevaba para casa.

La semana pasada tras echarle varias ojeadas, me decanté para empezar por unos plum cakes de limon, que yo he reconvertido en unas "valencias de naranja"... jajajaja.
No de digáis porqué pero tengo la costumbre de alterar siempre ingredientes de las recetas que voy descubriendo. Así las hago un poco mías. Esto sin duda conlleva sus riesgos porque puede que el experimento te salga bien... o rematadamente mal. Afortunadamente en este caso fue todo un éxito y entre mi enano y yo (bueno, y los no celíacos de la familia también), duraron un "pis pas".

Con respecto a la forma, pude estrenar un molde de Wilton que me había comprado días antes y que me da que voy a utilizar mucho a partir de ahora.





VALENCIANAS DE NARANJA
Ingredientes
100 ml aceite girasol
115 azúcar
2 huevos
60 grs harina mix dolci de Schar
½ cucharadita levadura química (Mercadona)
1/8 de cucharadita de goma xantana
60 grs almendra molida (Mercadona)
80 ml yogur natural
Ralladura piel naranja
Cucharada de semillas Linwoods *(semillas de lino, girasol, calabaza, sésamo y Bayas de Goji)

Elaboración
Precalentar el horno a 170º 
Tamizar la harina, la levadura, goma xantana, las almendras molidas y las semillas.
En nuestra amasadora, poner los huevos con el azúcar y batir hasta que blanquen y dupliquen tamaño.
Añadir el aceite y seguir batiendo.
Incorporar los 80 ml de yogur y la ralladura de naranja.
Añadir la mezcla de la harina, levadura, goma xantana, almendras y semillas despacito a cucharadas y batir hasta que estén bien integrados pero sin mezclarlos demasiado.

Engrasar el molde elegido, y rellanar aproximadamente 2/3 del mismo.
Hornear unos 22 minutos. 
Dejar enfriar un poco en el molde, desmoldar y dejar enfriar del todo sobre una rejilla.
Si se comen el mismo día están espectaculares, y con un poquito de mermelada ya ni os cuento, pero se conservan perfectamente 4 o 5 días en una caja de lata.

NOTAS: 
- Para no celíacos, se puede sustituir perfectamente la harina por una glutoniana.
- Para intolerantes a la lactosa, poner un yogur sin lactosa.
- Se puede hacer perfectamente con ralladura de limón.
- Las semillas son prescindibles, pero les dan un toque muy rico. Os dejo una foto de las mismas. Yo las compré en el Hipercor.

Espero que os haya gustado mi propuesta de hoy, de verdad que están  muy ricas.
Un besazo
Helena

jueves, 3 de abril de 2014

Restaurante "El mercado", Pamplona

Hola buenos días.

Hoy toca de nuevo enseñaro un restaurante de Pamplona. En este caso "El Mercado".
Ubicado en el lateral de uno de los mercados municipales de nuestra ciudad, ellos mismos se definen así: 
"El Merca'o es un punto de encuentro para todos aquellos que buscan además del placer de la buena mesa el gusto por el encuentro, la conversación, la amistad. Su ambiente, innovador y distinto al del restaurante convencional, propicia un sinfín de posibilidades: la cita a dos, el negocio, la celebración, la despedida, el grupo de trabajo o de amigos... Y también, en el bar, en el encuentro en torno a un café, el vermú, las tapas, el aperitivo, el combinado..."
 *Fotos extraídas del la web del restaurante


Como podéis apreciar en las fotos, el restaurante cuanta con una esmerada e innovadora decoración. En su cocina podemos decir que han tratado de fusionar los platos típicos navarros y mediterráneos con toques latinos, asiáticos y americanos. Creando platos sanos, divertidos y creativos. 
Cabe destacar además que por su ubicación, la mayor parte de las materias primas con las que trabajan parten del propio mercado municipal.

Con respecto a lo que a nosotros nos incumbe de comida sin gluten, no hay carta separada sino que los platos van marcados con asteriscos en función de lo que podemos o no podemos comer. Incluso hay varios platos que te indican que quitándoles el pan, son aptos para nosotros (alguna hamburguesa, por ejemplo).

Mi cena consistió en varios tipos de ensaladas y verduras a la plancha, compartidas con mis amigas y de segundo una brocheta de solomillo con tomates cherrys. Tenía una salsa de quesos que por mi intolerancia a la lactosa no pude probar, pero iba separada de la carne, por lo que no hubo problema.

Quizá lo peor fueron los postres porque tan sólo había dos opciones para celíacos: una tabla de quesos y unas natillas quemadas con bourbon. Y lógicamente retomando la intolerancia a la lactosa... me quedé sin postre (por cierto, disponen de pan).

Os dejo los datos por si os animáis a visitarlo.
Calle Tafalla 5-7
31002 Pamplona, Navarra
Tfno: 948 15 04 29

Nos vemos el próximo día.
Helena